Marketing, tech y psicología

El Léxico

La jerga del paid media, la IA, la psicología y la tech, explicada de forma simple. Una pregunta, una respuesta clara, un ejemplo concreto.

En la práctica

Smart Bidding agrupa cuatro estrategias de puja de Google Ads: CPA objetivo, ROAS objetivo, Maximizar conversiones y Maximizar el valor de las conversiones. Dejas de decir « 2 € máx por clic »: le das un objetivo (conversiones o valor), y la IA de Google calcula la puja en el momento exacto en que se hace cada búsqueda. Para decidir, cruza el dispositivo, la ciudad (aunque tu segmentación cubra toda una región), el día y la hora, el idioma, el navegador, tus listas de remarketing y el texto real de la búsqueda, no solo la palabra clave que la activó.

Por qué importa

Un comprador listo para pedir y un simple curioso a veces escriben la misma búsqueda. El dispositivo y la ubicación los puedes ajustar a mano; las combinaciones de señales, Google las reserva para Smart Bidding, y le permiten pujar más por el primero que por el segundo. El algoritmo también aprende de todas tus campañas, así que una campaña nueva sin historial puede aprovecharlo. Para valorar el resultado, Google recomienda un periodo con al menos 30 conversiones, un mes o más (50 para el ROAS objetivo).

El error habitual

Activarlo con un seguimiento de conversiones mal configurado. El seguimiento es un requisito, y el algoritmo solo optimiza con las conversiones incluidas en la columna « Conversiones »: si son falsas, se cuentan dos veces o están mal elegidas, optimiza con esmero sobre bases erróneas. Verifica tu tracking antes, no después.

En la práctica

Indicas el coste medio que aceptas pagar por una conversión, y Google fija cada puja según la probabilidad de que el anuncio convierta. Con un CPA objetivo de 50 €, unas conversiones te cuestan 30 €, otras 80 €, pero la media tiende a tu objetivo. Si tu campaña tiene historial, Google te propone un objetivo: tu CPA medio de los últimos 30 días, corregido por las conversiones que llegan con retraso. Desde junio de 2026, la interfaz lo llama simplemente « CPA objetivo » en lugar de « Maximizar conversiones con un CPA objetivo », y funciona igual.

Por qué importa

Pilotas tu rentabilidad por el coste: todas las conversiones cuentan igual, y el algoritmo mantiene su precio medio. Encaja cuando sabes lo que vale para ti un lead o una venta, y puede arrancar incluso sin historial de conversiones. Eso sí, cuenta con que algunos días la campaña gaste hasta el doble de tu presupuesto diario medio, sin superar el límite mensual. Para evaluar, compara tu CPA real con el « CPA objetivo medio » que se muestra, que incluye tus cambios de objetivo en el tiempo, sobre 30 días y al menos 30 conversiones.

El error habitual

Fijar un CPA objetivo demasiado bajo frente al mercado. Google lo dice claramente: un objetivo demasiado bajo te hace perder clics que podrían haber convertido, y acabas con menos conversiones en total. Si apuntas a 20 € donde tu historial está en 60 €, el algoritmo se frena, muestra menos anuncios y tu volumen baja. Parte del objetivo recomendado y luego ajusta.

En la práctica

Fijas los ingresos que quieres recuperar por cada euro invertido. El cálculo es el de Google: 5 € de ventas por 1 € de publicidad dan 5 ÷ 1 × 100 %, es decir, un ROAS objetivo del 500 %. El algoritmo predice el valor de cada conversión posible a partir de los valores que envías, y puja alto en las búsquedas que prometen un carrito grande y bajo en las demás. Unas ventas rinden más que tu objetivo y otras menos: mantiene la media. En búsqueda y Shopping necesitas al menos 15 conversiones en los últimos 30 días. Desde junio de 2026, la interfaz lo llama « ROAS objetivo » en lugar de « Maximizar el valor de las conversiones con un ROAS objetivo ».

Por qué importa

Tu rentabilidad se mide en valor: una venta de 500 € pesa más que cinco ventas de 20 €. Google recomienda este enfoque cuando tus conversiones no tienen todas el mismo valor para tu negocio y cuando tienes un objetivo de retorno preciso. Incluso puedes ponderar el valor con reglas de valor de conversión (un tipo de cliente, un dispositivo o una ubicación que vale más para ti), para que el algoritmo vaya a por lo que de verdad cuenta.

El error habitual

Apuntar a un ROAS objetivo demasiado ambicioso. Google avisa de que un objetivo demasiado alto puede limitar el tráfico de tus anuncios: el algoritmo entra en menos subastas. El ROAS más alto no siempre da el mayor beneficio. Para ganar volumen, Google aconseja bajar el objetivo poco a poco y, tras cada cambio, esperar 1 o 2 ciclos de conversión antes de juzgar.

En la práctica

Das un presupuesto diario, y Google intenta gastarlo entero para traer el máximo de conversiones posible, calculando la puja en cada búsqueda. Sin objetivo de coste: todas las conversiones cuentan igual, cueste lo que cueste cada una. Tus ajustes de puja por ubicación u horario dejan de usarse, con una excepción: puedes seguir excluyendo un dispositivo con un ajuste del -100 %.

Por qué importa

Es la estrategia del volumen: llenar una agenda, vaciar un stock, cuando cada conversión vale lo mismo que otra y aún no tienes un coste de adquisición objetivo. Como está hecha para gastar todo el presupuesto, aparece « limitada por el presupuesto » por diseño. Para saber si más presupuesto traería más, Google aconseja el simulador de presupuesto en lugar de la columna « Cuota de impresiones perdidas (presupuesto) », que no tiene en cuenta este funcionamiento.

El error habitual

Activarla en una campaña que gasta mucho menos que su presupuesto. Intenta gastar todo el presupuesto diario medio, así que tu inversión puede subir de forma notable. Y sin objetivo de coste, gasta ese presupuesto sea cual sea el CPA: en cuanto tienes un objetivo de coste por conversión, Google recomienda pasar a CPA objetivo.

En la práctica

Misma lógica que Maximizar conversiones, pero el algoritmo optimiza el valor en lugar del número: puja más alto en las búsquedas que prometen una conversión de alto valor. Prefiere una venta de 300 € a tres de 40 €. Eres tú quien define el valor que se maximiza al configurar el seguimiento de conversiones: los ingresos de la venta o tu margen.

Por qué importa

Cuando tus ventas no tienen todas el mismo valor, contar conversiones ya no basta: para Maximizar conversiones, un pedido de 300 € y uno de 40 € pesan lo mismo. Aquí es el valor total lo que guía al algoritmo, y si envías tu margen como valor, va directo a lo que te da dinero. En cuanto añades un ROAS objetivo, la estrategia se comporta como un ROAS objetivo: es el siguiente paso, una vez que conoces tu objetivo de rentabilidad.

El error habitual

Usarla sin valores de conversión por transacción. Google los pone como requisito: si todas tus ventas llegan con el mismo valor, o sin valor, el algoritmo no tiene nada que desempatar y vuelve al simple volumen. Y si acabas de empezar a enviar valores, Google recomienda esperar 1 o 2 ciclos de conversión antes de cambiar.

En la práctica

Máximo rendimiento es un tipo de campaña basado en objetivos: desde una sola campaña accede a todo el inventario de Google Ads, es decir, YouTube, Display, la Red de Búsqueda, Discover, Gmail y Maps. Tú aportas los recursos (títulos, descripciones, imágenes, vídeos, feeds de productos) y tus objetivos de puja, y la IA de Google los combina para mostrarse donde prevé las mejores conversiones. Los recursos se organizan en grupos de recursos: Google recomienda añadir todos los posibles, hasta 15 títulos y 5 descripciones, con imágenes y vídeos en varias orientaciones. Sin vídeo, Google puede generar uno a partir de tus recursos.

Por qué importa

Una sola campaña cubre canales que antes gestionabas por separado, y el algoritmo optimiza de un canal a otro según tus objetivos de conversión. Por eso Google recomienda juzgar una campaña de Máximo rendimiento a nivel de campaña, y usar los informes de ubicaciones para la seguridad de tu marca y no para evaluar el rendimiento. Convive con tus campañas de búsqueda según una regla precisa: cuando una búsqueda coincide con una palabra clave de concordancia exacta, la campaña de búsqueda tiene prioridad. Los temas de búsqueda de Máximo rendimiento tienen la misma prioridad que las palabras clave de concordancia de frase y amplia.

El error habitual

Lanzar una campaña de Máximo rendimiento junto a campañas de búsqueda sin fijar la frontera entre ellas. Sus temas de búsqueda están al mismo nivel que tus palabras clave de concordancia de frase y amplia, y si tu campaña de búsqueda está limitada por el presupuesto, Google precisa que Máximo rendimiento también puede mostrarse en términos exactos. Entonces capta búsquedas que ya gestionabas en la Red de Búsqueda. Mantén palabras clave de concordancia exacta en lo que importa, y revisa las ubicaciones con regularidad: aparecen nuevas continuamente.

En la práctica

El Quality Score (Nivel de calidad en la interfaz en español) es una herramienta de diagnóstico: una nota de 1 a 10, disponible para cada palabra clave. Combina tres componentes: el porcentaje de clics esperado, la relevancia del anuncio y la experiencia en la página de destino. Cada uno recibe un estado « Por encima de la media », « Media » o « Por debajo de la media », comparado con los otros anunciantes que aparecieron en exactamente la misma búsqueda durante los últimos 90 días. No existe un Nivel de calidad de grupo de anuncios, de campaña ni de cuenta.

Por qué importa

Piensa en él como un termómetro: Google precisa que la nota en sí no interviene en la subasta. Lo que cuenta en el momento de la subasta es la calidad del anuncio, y la nota la resume. La relación con tu presupuesto es real: según Google, los anuncios de mayor calidad suelen costar menos por clic. La nota te dice dónde investigar, y cada componente por debajo de la media señala una tarea concreta: el gancho del anuncio, su relación con la palabra clave o la página que sigue al clic.

El error habitual

Convertirlo en un objetivo. Google lo dice claramente: el Nivel de calidad no es un indicador de rendimiento y no debe optimizarse por sí mismo. Meter palabras clave en el anuncio para ganar un punto no sirve de nada si la página que sigue al clic no responde a la búsqueda: la experiencia en la página de destino forma parte de la nota. Sigue tus conversiones y su coste, y usa la nota para saber dónde investigar.

En la práctica

Valor del cliente × margen × tasa de cierre. Cliente de 2.000 €, margen del 40 %, cierre del 25 %: 200 € máximo por lead. Por encima, pierdes dinero en cada firma.

Por qué importa

Sin este techo, ningún CPL es « bueno » o « malo »: 60 € por lead es excelente para un proyecto de 15.000 € e insostenible para una oferta de 500 €.

El error habitual

Congelarlo. El cierre y el pricing cambian: un CPL ideal calculado una vez al año puede estar un 40 % desfasado. Recalcularlo con cada cambio de oferta o de equipo comercial.

En la práctica

La adquisición de clientes forma parte de los objetivos de ciclo de vida del cliente de Google Ads. Ofrece tres ajustes: «Valor de nuevo cliente» (pujar más por clientes nuevos que por los actuales), «Clientes nuevos de alto valor» y «Solo clientes nuevos». Para reconocer a un cliente actual, Google se apoya en tus datos propios, una lista de clientes y la etiqueta de tu web. También puedes indicárselo en cada compra con el parámetro new_customer de la etiqueta de conversión: true para un comprador sin compras en el periodo elegido (540 días por defecto), false para un cliente conocido.

Por qué importa

Sin este ajuste, un primer pedido y una recompra pesan lo mismo en tus pujas. Con «Valor de nuevo cliente», das un valor extra a cada cliente nuevo, y el algoritmo va a por él: la puja sirve para hacer crecer tu base de clientes, no solo para volver a vender a quien ya te conoce. Este ajuste pide una estrategia de puja por valor (ROAS objetivo o Maximizar el valor de las conversiones) y un objetivo de conversión de compras.

El error habitual

Dejar que la etiqueta lea el estado en el sitio equivocado. Con la fuente «Capa de datos», Google Tag Manager busca una clave new_customer en la raíz de la capa de datos: una web que envía el estado en otro lugar deja todas sus ventas como «desconocidas», sin ningún error visible. Yo uso una variable que lee el campo real de la web y devuelve true, false o nada. Nunca false por defecto: haría pasar a un comprador desconocido por un cliente actual.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

El CPA divide lo que has invertido entre el número de conversiones obtenidas: 1.000 € para 40 conversiones dan 25 €. En Google Ads, aparece en la columna « Coste/conv. », y solo cuenta las acciones de conversión principales para las que se optimiza la campaña, las de la columna « Conversiones ». Las acciones secundarias siguen visibles en « Todas las conversiones ». El CPA también se descompone en CPC ÷ tasa de conversión: un clic a 1 € que convierte al 4 % da un CPA de 25 €.

Por qué importa

Es el precio al que tu publicidad compra una venta o un lead, y se lee junto a lo que te deja esa conversión. Una imagen sencilla: el CPA es el precio de compra de tu cliente, tu margen su precio de reventa; mientras el primero quede por debajo del segundo, cada conversión te deja dinero. También es la consigna de la estrategia CPA objetivo, que ajusta cada puja para mantener un coste por conversión medio.

El error habitual

Leer el CPA de la cuenta como el de cada campaña. La media mezcla una campaña de marca, donde la gente ya busca tu tienda, y una prospección que va a buscar a gente que no te conoce: en una misma cuenta, el CPA puede triplicarse de una campaña a otra. Compara tus campañas por separado, sobre la misma conversión de referencia, y con al menos 30 conversiones, como recomienda Google para valorar un CPA objetivo.

En la práctica

El CTR divide tus clics entre tus impresiones: 5 clics para 100 impresiones dan un 5 %. Cada anuncio, ficha de producto y palabra clave tiene el suyo, en la columna « CTR ». Google lo usa para medir el rendimiento de tus palabras clave y tus anuncios, y tu CTR contribuye al porcentaje de clics esperado, un componente de la calidad que cuenta en el ranking del anuncio.

Por qué importa

Con las mismas impresiones, cada punto de CTR que ganas se traduce en clics: con 20.000 impresiones, pasar del 3 % al 4 % aporta 200 clics más. El CTR también influye en el precio de tus clics, a través del porcentaje de clics esperado. Una imagen sencilla: tu CTR es la nota de tus últimos deberes, el porcentaje de clics esperado la que Google prevé para el examen de hoy, y lo que cuenta el día de la subasta es la previsión.

El error habitual

Compararlo de un formato a otro. Google recuerda que un buen CTR depende de qué anuncies y en qué redes: en una misma tienda, el CTR puede rondar el 15 % en búsqueda y el 1 % en Shopping, y los dos son normales. Compara un CTR con su propio historial, en el mismo formato y en el mismo tipo de búsqueda: marca contra marca, Shopping contra Shopping.

En la práctica

Google Ads distingue tres cifras. El CPC máx. es tu puja, el importe más alto que aceptas pagar por un clic. El CPC real es el importe que se te cobra, a menudo inferior, a veces mucho. El CPC medio, en la columna « CPC medio », es la media de tus CPC reales sobre un periodo: tu coste dividido entre tus clics, 500 € para 400 clics dan 1,25 €. La ayuda de Google indica que el método de precios de CPC se denomina a veces pago por clic (PPC).

Por qué importa

El precio de tu clic depende de tu ranking. Pagas el importe mínimo para alcanzar el ranking de anuncio mínimo y superar al anunciante que está justo por debajo de ti, y la calidad de tu anuncio cuenta en ese ranking. Una imagen sencilla: una subasta en la que el ganador paga justo lo necesario para pasar por delante del segundo. Un anuncio más relevante puede conseguir, por tanto, una posición más alta por un precio menor.

El error habitual

Buscar el CPC más bajo. Un clic a 2 € que convierte al 10 % da un CPA de 20 €, y un clic a 0,50 € que convierte al 1 % da un CPA de 50 €. El CPC se juzga con la tasa de conversión de los mismos clics: el CPC máximo que puedes pagar es tu CPA máximo multiplicado por tu tasa de conversión.

En la práctica

SEM, de Search Engine Marketing, es la palabra del mercado español; el mercado anglófono dice PPC, de pay-per-click, y el francés SEA. La Ayuda de Google Ads lo confirma: el método de precios de CPC en ocasiones se denomina pago por clic (PPC). Los anuncios se compran en Google Ads, que los muestra en la Búsqueda de Google, Google Imágenes y Google Maps, y en Microsoft Advertising, el antiguo Bing Ads, que los muestra con los resultados de Microsoft Bing, AOL, Yahoo, DuckDuckGo y Ecosia.

Por qué importa

El SEM capta una intención: Microsoft describe los anuncios de búsqueda como los que se muestran a personas que han demostrado un interés explícito en un producto al buscarlo. Es un escaparate en una calle concurrida donde pagas solo a quienes entran: en una campaña de pago por clic, las impresiones son gratis, y tu presupuesto compra visitas de gente que acaba de escribir su necesidad.

El error habitual

Juzgar una campaña por sus impresiones. Google cobra las campañas de shopping por coste por clic: en una tienda online durante 90 días, 1.044.666 impresiones dieron 11.983 clics, y solo se pagaron esos clics. Lo que se gestiona es el precio de esas visitas y la parte que se convierte en cliente, medida por tus conversiones.

En la práctica

Google Ads la llama « página de destino »: la página web a la que llegan los usuarios tras hacer clic en tu anuncio, normalmente su URL final. Puede ser cualquier página de tu web, incluida la página de inicio, siempre que comparta el dominio de la URL visible. Google valora su « experiencia en la página de destino » para cada palabra clave, uno de los tres componentes del nivel de calidad junto al CTR esperado y la relevancia del anuncio: « Por encima de la media », « Media » o « Por debajo de la media », frente a otros anunciantes que se mostraron con la misma búsqueda en 90 días. Mira la utilidad y la relevancia de la información, la facilidad de navegación, el número de enlaces y las expectativas que crea el anuncio.

Por qué importa

El anuncio, la página y la oferta forman una sola cadena, y la página es el eslabón del medio: es ahí donde el visitante comprueba si lo que ha leído es verdad. Una página que repite arriba el mensaje del anuncio, con un botón que nombra el resultado y reseñas visibles pronto, da al mismo clic más posibilidades de convertirse en una solicitud.

El error habitual

Enviar el tráfico a una página que no muestra la oferta del anuncio. El ejemplo de Google: si el anuncio promete zapatos con un 20 % de descuento, la página debe permitir encontrarlos y comprarlos a ese precio. De 853 palabras clave valoradas en 11 cuentas con las que trabajo, 664 tienen una experiencia en la página de destino « Por debajo de la media », frente a 169 en la relevancia del anuncio.

En la práctica

Google Ads clasifica hoy el remarketing en « tus datos »: los segmentos de datos reúnen a los visitantes de tu web o de tu app, a las personas que interactuaron con tus vídeos de YouTube y tus listas de clientes. La etiqueta de Google añade cada visitante al segmento cuya regla cumple, durante la duración de la pertenencia que elijas: 30 días por defecto, 540 como máximo. Una lista se publica en la Red de Display, la Red de Búsqueda y YouTube a partir de 100 usuarios activos en los últimos 30 días, y una lista nueva puede tardar entre 48 y 72 horas en llenarse.

Por qué importa

Es el sello a la entrada de un festival: cada visita lo pone, cada nueva visita lo renueva, y se borra solo al final de la duración elegida. Tu anuncio retoma una conversación que empezó en tu web, con alguien que ya conoce tu marca. Google aconseja ajustar la duración a tu ciclo de venta: unos días para una entrada de cine, varios meses para un coche.

El error habitual

Lanzar una campaña sobre una lista demasiado pequeña. Por debajo de 100 usuarios activos en 30 días, la campaña se queda parada, y el Gestor de audiencias lo indica antes del lanzamiento, en las columnas Tamaño de cada red. Las personas que no quieren ver anuncios personalizados no entran en ninguna lista, y Google Ads solo cuenta a los usuarios que reconoce: por eso una lista parece más pequeña que el total de usuarios de GA4.

En la práctica

En Google, el display pasa por la Red de Display: más de dos millones de sitios web, vídeos y aplicaciones, que llegan a más del 90 % de los usuarios de Internet según Comscore. Una campaña de display publica allí anuncios adaptables de display: subes imágenes, títulos, logotipos, vídeos y descripciones, y la IA de Google ajusta el tamaño y el formato a cada ubicación. La segmentación optimizada viene por defecto. Desde junio de 2026, Google traslada estas campañas a Generación de demanda, que también se publica en YouTube, Discover, Gmail y Maps.

Por qué importa

El display te muestra a personas que aún no te buscan. Google lo resume así: la Red de Búsqueda llega a los usuarios cuando buscan, la Red de Display capta su atención en una etapa más temprana del ciclo de compra. Piensa en el cartel en la calle frente al vendedor en la tienda: uno crea el deseo, el otro responde a una petición. El display también hace volver a los visitantes de tu web, con tus segmentos de datos.

El error habitual

Confundir Generación de demanda con display. En una cuenta de generación de clientes potenciales, una campaña de Generación de demanda gastó el 98,9 % de sus 799,87 € en YouTube y 1,64 € en la Red de Display, en 90 días. Lee el reparto por red antes de concluir nada sobre el display. Y en la migración, Google sustituye el CPC manual por el CPC objetivo, y las impresiones visibles por Maximizar clics.

En la práctica

Lo ves en el estado de puja de tu campaña, y al pasar el cursor por encima, Google Ads te da el motivo entre tres: una estrategia nueva (creada o reactivada), un cambio de composición (campañas, grupos de anuncios o palabras clave añadidos a la estrategia o retirados de ella) o un cambio de objetivo (las conversiones para las que optimizas han cambiado de forma notable). Mientras tanto, la campaña se publica con normalidad y sigue entrando en las subastas. Cambiar el presupuesto, el objetivo, los anuncios o la segmentación nunca activa este estado ni borra tu historial, y un nuevo presupuesto, objetivo o segmentación se aplica desde la siguiente subasta.

Por qué importa

Piensa en el GPS que recalcula cuando cambias de destino: el coche sigue avanzando mientras traza la nueva ruta, y levantar el pie del acelerador no le hace recalcular. La etiqueta desaparece en 7 días, pero según Google, el rendimiento suele alcanzar el nuevo objetivo en 1 o 2 ciclos de conversión, antes con muchas conversiones, más despacio con un objetivo ajustado, un presupuesto pequeño o una segmentación estrecha. Para valorar, espera esos 1 o 2 ciclos y luego compara sobre 2 ciclos de conversión o 2 semanas, el periodo que sea más largo, teniendo en cuenta las conversiones que llegan con retraso.

El error habitual

Cambiar el objetivo varias veces dentro del mismo ciclo de conversión. Google lo desaconseja salvo que haya una necesidad de negocio clara, porque el algoritmo recibe varios objetivos seguidos y tarda más en alcanzar el tuyo. Y una vez desaparecida la etiqueta, Smart Bidding sigue aprendiendo siempre, con datos nuevos e históricos.

Fuente: Ayuda de Google Ads (versión en inglés, la más reciente)

En la práctica

En lugar de configurar una estrategia en cada campaña (la estrategia estándar), la creas una vez y le asignas las campañas, grupos de anuncios y palabras clave que cubre. Existe para las cuatro estrategias de Smart Bidding (« Maximizar conversiones », « Maximizar el valor de las conversiones », « ROAS objetivo », « CPA objetivo ») y para dos estrategias automáticas, « Maximizar clics » y « Cuota de impresiones objetivo ». Se guarda en tu Biblioteca compartida, en la página « Estrategias de puja » del menú « Presupuestos y puja », desde donde la editas y sigues su rendimiento. Google la llamaba antes « estrategia de puja flexible », y no está disponible para las campañas Máximo rendimiento.

Por qué importa

Es el bote común de un piso compartido: cada uno pone su parte por su lado, y lo que cuenta es el total. Tus campañas con el mismo objetivo siguen un solo objetivo de puja y una sola configuración, que cambias de una vez. Google recomienda la estrategia de cartera en lugar de la estándar en cuanto hay varias campañas, y aconseja combinarla con un presupuesto compartido, para que el presupuesto que una campaña no usa pase a las campañas limitadas por su presupuesto.

El error habitual

Añadir y retirar campañas de la cartera sobre la marcha. Cada alta o baja es un cambio de composición, que Google cuenta entre los cambios de estructura que muestran el estado « Aprendiendo » hasta 7 días. Crear o aplicar una estrategia de cartera nueva también lo es, con una adaptación rápida si tus campañas ya tienen historial de conversiones. Agrupa una vez y deja que funcione.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Google la define como un subconjunto de Smart Bidding que agrupa « Maximizar el valor de las conversiones », con o sin « ROAS objetivo ». La primera busca el máximo valor posible con tu presupuesto diario, la segunda el máximo valor con un ROAS determinado. La otra familia, las pujas basadas en las conversiones (« Maximizar conversiones », « CPA objetivo »), busca el volumen. Para usarla, debes registrar al menos dos valores diferentes, reales (los ingresos) o indirectos (la puntuación de un cliente potencial), ya sea varios valores para una misma conversión (valores dinámicos) o un valor fijo por tipo de conversión (valores estáticos).

Por qué importa

Es el pescador que pesa su cesta en lugar de contar sus peces: diez sardinas no valen un atún. Estas pujas encajan cuando tus clientes, productos o servicios no aportan todos lo mismo. Google aconseja elegir una sola fase del recorrido del cliente potencial a la venta, entre precisión y latencia: la venta final tiene los valores más precisos, un cliente potencial cualificado llega antes. Después, valora la campaña por el valor que genera, no por su CPA.

El error habitual

Enviar los valores con retraso o en grandes lotes. Google recomienda una latencia de las conversiones baja, menos de 7 días entre el clic y el registro en Google, y subidas diarias para las conversiones offline. Si no llega ningún dato en los 7 días posteriores al clic, o si se tarda más de 7 días en subir todas las conversiones, el periodo de adaptación inicial puede durar varios meses. Envía cada conversión en cuanto se produce, con un ritmo constante.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Eliges el emplazamiento entre tres: « Parte superior » (los anuncios junto a los principales resultados orgánicos), « Parte superior absoluta » (el primero de esos anuncios) o « Cualquier lugar » de los resultados. Después fijas el porcentaje. Con un 65 % en la parte superior absoluta, Google Ads define tus pujas de CPC para que el anuncio aparezca ahí el 65 % de las veces que podía mostrarse. Añades un límite de puja de CPC máx. La cuota de impresiones solo cubre la Red de Búsqueda de Google, sin los partners de búsqueda, y la estrategia existe como estándar o como cartera.

Por qué importa

Es el rótulo encima de tu puerta: cuando alguien busca tu nombre, tiene que verlo. Google cita este caso, términos de marca con un objetivo del 100 %, y el de una zapatería local frente a zapaterías más grandes, que quiere aparecer en las búsquedas relevantes de los alrededores. Esta estrategia compra presencia, no busca conversiones ni valor, así que resérvala para las campañas cuyo fin es la visibilidad. Tus ajustes de puja existentes dejan de usarse, salvo excluir un dispositivo con un -100 %.

El error habitual

Fijar un límite de puja de CPC máx. demasiado bajo. Google avisa de que ese tope puede limitar las pujas de la estrategia e impedirte alcanzar tu objetivo de cuota de impresiones. Acabas pidiendo un 100 % de presencia en la parte superior mientras prohíbes a la estrategia pagar el precio de ese lugar.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Google llama « puja en el momento de la subasta » a lo que hacen las cuatro estrategias de Smart Bidding, optimizar las conversiones o el valor de conversión en cada subasta. El sistema define una puja en la subasta de cada consulta y la aumenta o reduce según el rendimiento previsto de esa consulta. Las señales son atributos de una persona o de su contexto en ese momento: la intención de ubicación además de la ubicación física, el sistema operativo, las características del anuncio que se va a mostrar, el partner de la Red de Búsqueda y, en Shopping, los atributos de producto y la competitividad de los precios.

Por qué importa

Piensa en una sala de subastas. La orden de compra que se deja la víspera ofrece el mismo precio por todos los lotes, el pujador presente mira cada lote antes de levantar la mano. Con la puja manual, fijas un CPC máx. por adelantado, ajustable por dispositivo o ubicación. Aquí, dos búsquedas que activan la misma palabra clave pueden recibir dos pujas distintas. El ejemplo de Google: « botas de cuero » y « reparaciones de botas » contienen las dos la palabra clave « botas », pero la primera tiene más probabilidades de acabar en compra, y la puja lo sigue.

El error habitual

Dividir tus palabras clave en campañas por tipo de concordancia para ayudar al algoritmo. Google indica que no es necesario, porque la puja ya se define consulta a consulta. La división dispersa los datos de conversión, mientras que Google aconseja agrupar campañas y grupos de anuncios siempre que se pueda, para formar conjuntos de datos más grandes.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Creas el ajuste en « Herramientas », menú « Presupuestos y puja », « Ajustes », opción « Estacional ». Eliges el tipo « Tasa de conversión », las fechas de inicio y fin, el ámbito (tipos de campaña o campañas específicas, hasta 2000 por evento) y la variación prevista. Si esperas que la tasa de conversión suba un 50 % durante una oferta de 3 días, añades un ajuste de hasta el +50 %. La herramienta cubre las campañas de búsqueda, de shopping y de display con CPA objetivo o ROAS objetivo, y las campañas Máximo rendimiento y de aplicaciones (beta) con todas las estrategias. No está disponible en las campañas de viajes.

Por qué importa

Tu promoción, solo tú conoces su fecha y su tamaño. Es el aviso que le das al panadero antes de la fiesta del pueblo: no podía adivinarla, así que prepara más pan para ese día. Durante el evento, las campañas optimizan sus pujas con la tasa de conversión anunciada y después vuelven solas a su funcionamiento anterior, sin ningún ajuste inverso cuando termina la promoción.

El error habitual

Usarlo para periodos largos o variaciones pequeñas. Como Smart Bidding ya gestiona los eventos de temporada, Google reserva la herramienta para variaciones importantes de la tasa de conversión. Está pensada para eventos cortos, de 1 a 7 días, y puede no resultar tan eficaz más allá de 14 días seguidos. Una temporada que vuelve cada año, el algoritmo ya la gestiona. Tu venta privada de 3 días es lo que el ajuste sirve para anunciar.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

El presupuesto diario medio indica lo que aceptas gastar cada día, de media, a lo largo del mes. Google orienta el gasto hacia los días en los que los clics y las conversiones son más probables, cuando sube el tráfico de búsqueda o cuando prevé un mejor retorno. Algunos días se quedan por debajo del presupuesto y otros lo superan, con dos límites: el límite de inversión diaria, el doble del presupuesto diario medio en la mayoría de las campañas, y el límite de inversión mensual, 30,4 veces ese presupuesto. Para partir de un importe mensual, divídelo entre 30,4, el promedio de días de un mes (365/12). 304 € al mes dan 10 € al día.

Por qué importa

Es el sobre de la compra del mes: algunos días llenas el carro, otros solo pasas a por leche, y el total no sale del sobre. Con 50 € al día, un día de 100 € está dentro de las reglas, y el mes no supera los 1520 €. Tu presupuesto se lee por meses, y el informe de presupuesto muestra lo que se estima que pagarás a final de mes y el efecto de tus cambios anteriores.

El error habitual

Bajar el presupuesto con prisa tras un día de casi el doble del importe previsto. Google lo prevé: algunos días el gasto no llega al presupuesto diario medio y otros lo supera, sin pasar nunca del límite mensual. Otra trampa es dividir un presupuesto mensual entre 30 o 31 en lugar de 30,4, la cifra que usa Google.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Google divide tus impresiones entre el número de impresiones para las que eras apto, una estimación que tiene en cuenta tu segmentación, el estado de aprobación y la calidad de tus anuncios. El cálculo incluye también las subastas en las que tu anuncio era lo bastante competitivo para mostrarse, por ejemplo con el doble de su puja actual, pero puede excluir las que exigirían subir la puja un 1000 %. Dos columnas explican lo que falta. La « Cuota de impresiones perdidas de búsqueda (presupuesto) » mide el tiempo en que tus anuncios no se mostraron por falta de presupuesto, solo a nivel de campaña. La « Cuota de impresiones perdidas de búsqueda (ranking) » mide el tiempo perdido por un ranking bajo en la subasta. Las encuentras en las columnas, apartado « Métricas de competitividad ».

Por qué importa

Piensa en un vendedor de helados en una playa. La cuota de impresiones dice a cuántos paseantes pudo ofrecer un helado, de todos los que pasaron. La pérdida por « presupuesto » es el stock agotado a las 15 h; la pérdida por « ranking » son los paseantes que se fueron a un puesto mejor situado. La primera se trata con el presupuesto, que según Google controla la frecuencia con que aparece un anuncio; la segunda con lo que pesa en el ranking, como tu puja y la calidad de tu anuncio.

El error habitual

Subir el porcentaje por sí mismo. Google lo indica: reducir la segmentación regional puede aumentar la cuota de impresiones, pero disminuye el número de impresiones que puedes conseguir. El porcentaje sube, el volumen baja. Y como la cuota se basa en una estimación, las pequeñas fluctuaciones en el tiempo no indican necesariamente que haya que intervenir.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

En lugar de fijar un presupuesto por campaña, creas un fondo común, y Google Ads reasigna automáticamente la parte no usada a las campañas limitadas por el presupuesto. La Ayuda de Google pone este ejemplo: 100 € al día divididos por igual entre dos campañas, una solo gasta 40 € de sus 50 € un día flojo, y los 10 € sobrantes pueden pasar a la segunda si consigue suficiente tráfico. Los presupuestos compartidos están disponibles en las campañas de búsqueda, de shopping, de display y de vídeo. No se aplican a las campañas que usan un presupuesto total ni a las que forman parte de un experimento. Google recomienda combinarlos con una estrategia de puja de cartera.

Por qué importa

Es un único depósito de agua para varias parcelas: el agua que una no bebe va a la vecina que tiene sed. Dedicas menos tiempo a mover euros de una campaña a otra, y una campaña corta de presupuesto aprovecha lo que otra no gastó. Google indica que, de media, los anunciantes que combinan presupuestos compartidos y estrategias de puja de cartera en la Red de Búsqueda obtienen un 13 % más de conversiones (datos internos de Google, de enero de 2024 a marzo de 2025).

El error habitual

Meter en el mismo fondo campañas con objetivos distintos. El presupuesto se distribuye libremente: ya no fijas la parte de cada una, y el dinero no gastado va a la campaña que encuentra tráfico. Google presenta el presupuesto compartido, con una estrategia de cartera, como la forma más eficaz para campañas con objetivos similares. Una campaña cuyo importe quieres controlar conserva su propio presupuesto.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Eliges la opción « Presupuesto total de la campaña » al crearla, con una fecha de inicio y una de finalización. Cada día, Google tiene en cuenta lo que ya se ha gastado y ajusta la inversión a diario para intentar gastar todo el presupuesto en los días restantes. No hay límite de inversión diaria, y nunca se te cobra más del total. El periodo va de 3 a 90 días, hasta un año en Generación de demanda y YouTube, y la fecha de finalización se puede ampliar. El tipo de presupuesto ya no se puede cambiar una vez creada la campaña, y una campaña existente no puede pasar a presupuesto total.

Por qué importa

Es un presupuesto de vacaciones: 1.500 € para diez días, algo más el día de la excursión, menos el día de descanso, y el dinero dura hasta la vuelta. Para unas rebajas, un lanzamiento o cualquier evento con fecha, piensas en importe total, sin recalcular un presupuesto por día. Google indica también que, con la configuración de objetivos de la cuenta, una campaña con presupuesto total no requiere un nuevo periodo de aprendizaje.

El error habitual

Combinarlo con un objetivo demasiado ajustado (CPA objetivo o ROAS objetivo). Google advierte de que, si la campaña está limitada por el objetivo, el gasto sigue limitado. Aconseja entonces flexibilizar el objetivo, reducir el ROAS objetivo o pasar a « Maximizar clics », « Maximizar conversiones » o « Maximizar el valor de las conversiones ». Otra trampa son los cambios frecuentes: en una campaña nueva, modificar la fecha de finalización o aumentar el presupuesto puede provocar un gasto desigual.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

En cada búsqueda, Google organiza una subasta distinta para cada emplazamiento de la página. En cada una, tu ranking se calcula dos veces, primero para saber si tu anuncio es apto y después para situarlo frente a los demás. Se basa en seis factores: tu puja, la calidad del anuncio y de la página de destino, el ranking de anuncio mínimo, la competitividad de la subasta, el contexto de la búsqueda y el impacto esperado de los recursos. El mínimo, fijado en cada subasta, sube cuando baja la calidad del anuncio o cuando la posición es más alta, y varía según el país, el dispositivo y el tema de la búsqueda. El Nivel de calidad resume esa calidad en tu cuenta; el ranking usa la calidad medida en el momento de la subasta.

Por qué importa

Piensa en una audición de orquesta. Primero hay que alcanzar el nivel mínimo para entrar, y ese nivel es más exigente para el primer violín que para la última fila; solo después el jurado ordena a los candidatos. Un anuncio de mayor calidad tiene mínimos más bajos, y Google precisa que suele pagar menos por clic. El ranking decide también si tu anuncio puede mostrarse con recursos, como los enlaces de sitio.

El error habitual

Creer que estar solo en una búsqueda garantiza un clic barato. Sin competidores aptos, pagas el precio de reserva, es decir, el mínimo redondeado a la unidad mínima facturable de tu país (un céntimo en una cuenta en euros). Como el mínimo sube cuando baja la calidad, Google advierte de que un anuncio puede salir relativamente caro, aunque no se muestre ningún anuncio justo debajo. Mejorar la calidad del anuncio y de la página baja ese mínimo.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Está disponible para las campañas de búsqueda, de shopping y Máximo rendimiento (Performance Max). En búsqueda ofrece seis estadísticas: cuota de impresiones, tasa de superposición, cuota de ranking superior, tasa de posicionamiento superior, tasa en la parte superior de la página y tasa de parte superior absoluta de la página. Shopping conserva las tres primeras. Una tasa de superposición del 60 % frente a un competidor significa que su anuncio apareció 6 de cada 10 veces que se mostró el tuyo. La cuota de ranking superior cuenta las veces en que quedaste por encima de él, o te mostraste sin él. Abres el informe marcando una campaña, un grupo de anuncios o una palabra clave y seleccionando « Comparativa de subastas ». Necesita un mínimo de actividad y no muestra datos con una cuota de impresiones inferior al 10 %.

Por qué importa

Es el tablón de resultados de un mitin de atletismo: ves contra quién corriste, cuántas veces llegaste por delante de cada uno y quién te adelanta en el sprint, pero solo en las carreras en las que tomaste la salida. Google lo presenta como una ayuda para decidir sobre pujas y presupuestos, porque muestra qué funciona y qué se puede mejorar.

El error habitual

Leer la cuota de impresiones de un competidor como su cuota de mercado. El informe solo mira las subastas en las que participas, y Google precisa que esa cifra puede diferir de la que el competidor ve en su propio informe, porque sus impresiones aptas pueden coincidir solo con una parte de las tuyas. Tu informe puede mostrarle un 100 % mientras que él tiene un 50 % en el conjunto de sus subastas aptas.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Para prever, el Planificador de rendimiento simula las subastas relevantes de los últimos 7 a 10 días, teniendo en cuenta la estacionalidad, la actividad de la competencia y la página de destino, y actualiza sus previsiones cada día. Las conversiones previstas siguen la columna « Conversiones » o el objetivo de conversión que elijas, cuyas acciones deben ser principales. Desde el 9 de marzo de 2026, ya no admite campañas de display ni de vídeo, ni planes basados en la cuota de impresiones. En búsqueda, shopping y Máximo rendimiento, una campaña necesita al menos 3 clics, 10 impresiones, 1 conversión, inversión en los últimos 17 días y ningún cambio de estrategia de puja en los últimos 10 días.

Por qué importa

Es el simulador de vuelo de tu cuenta: pruebas la maniobra en tierra antes de hacerla de verdad. Ves el efecto probable de un presupuesto mayor antes de tu temporada alta, o lo que daría la misma inversión repartida de otra forma, con sugerencias para rendir más con la misma inversión. Las previsiones siguen los últimos días, y cuando el mercado cambia, Google recomienda planificar cada semana en lugar de cada mes o trimestre.

El error habitual

Hacer clic en « Aplicar cambios sugeridos » sin revisar cada línea. El botón actualiza tus campañas activas de inmediato, presupuestos y pujas incluidos, y el plan puede proponer 0 € para algunas campañas y recomendar pausarlas. Desmarca las que quieras dejar como están antes de confirmar; los cambios se pueden seguir y deshacer en « Acciones en bloque ».

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Google Ads ofrece tres opciones, cada una con su sintaxis. La concordancia amplia no lleva signos: el anuncio puede aparecer en búsquedas relacionadas con la palabra clave, aunque no contengan su significado directo. La concordancia de frase va entre comillas ("zapatillas de tenis") y cubre las búsquedas que incluyen el significado de la palabra clave, aunque sea implícito. La concordancia exacta va entre corchetes ([zapato rojo]) y cubre las búsquedas con el mismo significado o la misma intención. Si no indicas ninguna opción, una palabra clave se considera de concordancia amplia.

Por qué importa

Piensa en el zoom de una cámara: el gran angular muestra todo lo que muestra el teleobjetivo, más el paisaje de alrededor. Google describe la misma lógica. Un tipo de concordancia más amplio abarca todas las búsquedas de los tipos más específicos, y otras más. La concordancia exacta te da el mayor control sobre quién ve tu anuncio, con menos búsquedas; la concordancia amplia llega a más, y Google la recomienda con Smart Bidding. Cuando una búsqueda es idéntica a una palabra clave de concordancia exacta apta, tu campaña de búsqueda pasa por delante de tus otras palabras clave y de Máximo rendimiento (Performance Max).

El error habitual

Añadir en concordancia amplia palabras clave casi idénticas, como « coche rojo » y « rojo coche », para multiplicar tus opciones. Google las considera duplicadas: solo se usa la que tiene el ranking del anuncio más alto, y solo tienes una puja en la subasta. Tus costes y tu rendimiento no cambian, tu lista solo se vuelve más larga de gestionar. Elige el tipo según el control que quieras, sin repetir palabras clave.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

La añades a una campaña o a un grupo de anuncios. Con la palabra clave negativa « gratis », le indicas a Google Ads que no publique tu anuncio en las búsquedas que incluyan « gratis ». Google también pone el ejemplo de una empresa de sombreros que no vende gorras de béisbol y excluye « gorras de béisbol ». En la Red de Display, tu anuncio tiene menos probabilidades de aparecer en un sitio cuyo contenido coincida con tus palabras clave negativas. Las palabras clave negativas también tienen un tipo de concordancia (amplia, de frase o exacta), que funciona de forma distinta a la de las palabras clave positivas.

Por qué importa

Es la lista de calles que se salta un repartidor de folletos: cada calle tachada guarda folletos para los buzones que cuentan. Cada búsqueda excluida guarda tu presupuesto para las que pueden traerte clientes. Las palabras clave negativas también sirven para apartar un contenido que cumple las políticas de Google pero no encaja con tu negocio. Google aconseja alimentarlas con el informe de términos de búsqueda: cuando una búsqueda menos relevante ha activado tu anuncio, añádela a tus palabras clave negativas.

El error habitual

Creer que una palabra clave negativa cubre también sus variantes. Google lo dice claramente: las palabras clave negativas no excluyen las variaciones cercanas ni otros derivados. Si excluyes « flores » como palabra clave negativa de concordancia amplia, tu anuncio ya no se publica en « flores rojas », pero sí puede publicarse en « flor roja ». Añade tú mismo el singular, el plural y las erratas habituales de cada término que quieras apartar.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Tu palabra clave es lo que eliges, el término de búsqueda es lo que escribe el usuario. Según las opciones de concordancia de tus palabras clave, los dos pueden ser distintos, y este informe te muestra la diferencia: recoge los términos que los usuarios han utilizado en un número considerable de búsquedas antes de ver tu anuncio. Google lo presenta como la herramienta para definir mejor tus palabras clave, para que tu anuncio se muestre solo en las búsquedas adecuadas. Ahí encuentras los términos que funcionan para añadirlos a tu lista de palabras clave, y las búsquedas menos relevantes para añadirlas como palabras clave negativas.

Por qué importa

Es el extracto detallado de tu tarjeta bancaria: el saldo te dice cuánto has gastado, las líneas te dicen dónde. Tus palabras clave resumen lo que querías comprar, el informe muestra las búsquedas que de verdad activaron tu anuncio. Cuanto más amplias son tus palabras clave, más puede crecer esa diferencia, y más te enseña el informe: formulaciones que no habías previsto, intenciones cercanas a tu oferta y búsquedas que no tienen nada que ver con ella.

El error habitual

Abrir el informe solo para excluir. Google le da dos usos: detectar las búsquedas menos relevantes para añadirlas como palabras clave negativas, y descubrir los términos que funcionan para añadirlos a tu lista de palabras clave. Un término que funciona y que aún no está en tu lista puede entrar en ella como palabra clave.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

La concordancia amplia no lleva ningún signo: escribes la palabra clave y ya está. Google Ads la asigna de forma predeterminada a todas tus palabras clave, porque es la más exhaustiva, y cubre todas las búsquedas de las palabras clave de concordancia de frase y exacta equivalentes, además de otras búsquedas relacionadas. Para que las coincidencias sean relevantes, el sistema también puede tener en cuenta las actividades de búsqueda recientes del usuario, el contenido de tus páginas de destino y de tus recursos, y las otras palabras clave del grupo de anuncios, que le ayudan a identificar la intención de cada palabra clave.

Por qué importa

Es el librero al que le pides un libro sobre una dieta baja en carbohidratos y que también te enseña sus libros de cocina mediterránea: responde a tu necesidad, no solo a las palabras que dijiste. Google ve más visitantes en tu web, menos tiempo dedicado a las listas de palabras clave y una inversión centrada en las palabras clave que funcionan. Smart Bidding es quien más partido le saca, porque la gran variedad de búsquedas le permite aprender lo que mejor funciona para ti.

El error habitual

Usar la concordancia amplia sin Smart Bidding. Google dice que es fundamental combinarlos: cada consulta de búsqueda es diferente, y la puja de cada una debe reflejar las señales contextuales presentes en el momento de la subasta. Esas señales son las que te hacen competir en las subastas adecuadas, con la puja correcta y por el usuario pertinente. Activa una estrategia de Smart Bidding antes de ampliar tus palabras clave.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

De forma predeterminada, todas tus palabras clave pueden concordar con variaciones cercanas, y no hay forma de inhabilitarlas. Para una palabra clave de concordancia exacta, Google incluye los errores ortográficos, el singular y el plural, las abreviaturas, las tildes y las palabras con la misma raíz (« suelo » y « entresuelo »), las palabras con distinto orden ([zapatos anchos] y [anchos zapatos]), las palabras funcionales añadidas o quitadas, como « para », las palabras implícitas, los sinónimos ([traje de baño] para « bañador ») y la misma intención de búsqueda ([imágenes de uso gratuito] para « imágenes no sujetas a derechos de autor »). La concordancia de frase sigue las mismas familias. El idioma es el de los términos de búsqueda.

Por qué importa

Es el nombre mal escrito en tu vaso de café: « Jose » en lugar de « José », y aun así es tu pedido. Las variaciones cercanas te permiten llegar a quienes buscan tu negocio con palabras algo distintas de las tuyas, sin crear listas de palabras clave exhaustivas con cada plural, cada errata y cada orden de palabras. Tu lista sigue siendo corta, y el informe de términos de búsqueda te muestra las búsquedas que de verdad activaron tu anuncio.

El error habitual

Creer que la concordancia exacta te protege de las búsquedas cercanas. Google la define por el mismo significado o la misma intención, y no hay ninguna opción para desactivar las variaciones cercanas. Si una variación no te conviene, añádela tal cual como palabra clave negativa y comprueba después en el informe de términos de búsqueda que ya no activa tu anuncio.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

IA Max reúne mejoras en la segmentación y en las creatividades. La optimización de términos de búsqueda amplía tus palabras clave para encontrar consultas eficaces que aún no has usado, con la concordancia amplia, la segmentación basada en recursos y la tecnología sin palabras clave. La personalización de texto adapta tus títulos y descripciones a los intereses de tus clientes. La expansión de URL final aumenta la relevancia de tu página de destino para la intención del usuario. En la prioridad, sus coincidencias comparten el rango de la concordancia de frase y amplia, por detrás de una palabra clave de concordancia exacta idéntica a la búsqueda.

Por qué importa

Es el dependiente que entiende tu petición aunque la formules de otra manera y te lleva directamente al pasillo que responde a ella, en lugar de dejarte en la entrada de la tienda. Tu campaña llega a búsquedas que tu lista de palabras clave no había previsto, con un texto y una página más cercanos a lo que busca la persona. Google afirma que los anunciantes que activan IA Max suelen conseguir un 14 % más de conversiones o de valor de conversión con un CPA o ROAS similares.

El error habitual

Leer ese 14 % como una promesa para tu cuenta. Google indica la fuente: datos internos de 2025, para anunciantes no minoristas, así que los minoristas no entran en esa cifra. Es una media, con un CPA o ROAS similares, y tu campaña parte de sus propias palabras clave, textos y páginas. Mide el efecto en tu campaña antes de extenderlo a toda la cuenta.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

La lista se crea en « Administrador », después « Configuración de la cuenta », sección « Palabras clave negativas »: una palabra o frase por línea, con el tipo de concordancia que elijas (amplia, de frase o exacta). Se aplica automáticamente al inventario de búsqueda y de shopping de las campañas de búsqueda, de Máximo rendimiento (Performance Max), de aplicaciones, de shopping, inteligentes y locales, con un límite de 1000 palabras clave negativas por cuenta. Google aconseja añadir términos parecidos a tus palabras clave pero dirigidos a otro producto: una tienda de deportes que vende ropa para entrenar excluye « pantalones de vestir » o « blusas ».

Por qué importa

Es el reglamento interno de un edificio: se escribe una vez y vale para todos los pisos, sin copiarlo puerta por puerta. Una búsqueda que tu marca no quiere cubrir nunca (un producto que no vendes, o un contenido que cumple las políticas de Google pero no encaja con tu negocio) se excluye en un solo sitio, para todas las campañas afectadas de la cuenta.

El error habitual

Creer que la lista cubre también YouTube y la Red de Display. Actúa sobre el inventario de búsqueda y de shopping. Para no aparecer junto a vídeos, canales, sitios web o aplicaciones cuyo título o descripción contengan ciertas palabras, Google prevé otra lista, « Excluir palabras clave del contenido », en « Ver configuración de idoneidad » dentro de la configuración de la cuenta. También admite hasta 1000 términos y se aplica a todas las campañas que se publican en YouTube o en la Red de Display.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Las opciones de ubicación incluyen o excluyen a personas según dónde probablemente se encuentren o suelan estar, y según los lugares que les interesan. « Presencia o interés », activada por defecto y recomendada, llega a quienes están en tus zonas, van a ellas con frecuencia o se interesan por ellas; « Presencia » se queda solo con los dos primeros grupos. El interés se nota en los términos de búsqueda, una visita reciente al lugar o el contenido consultado sobre ese lugar. Las exclusiones funcionan en « Presencia ». Estas opciones se aplican a la Red de Búsqueda, la Red de Display y las campañas de Gen. demanda; las campañas de hoteles solo usan « Presencia ».

Por qué importa

Piensa en el cartel de un museo: « Presencia » lo pega en el metro de la ciudad, « Presencia o interés » también lo mete en las guías que leen quienes preparan su viaje. Según datos internos de Google (2022), los anunciantes de viajes, inmobiliaria y educación que pasaron de « Presencia » a « Presencia o interés » consiguen un 5 % más de conversiones en la Red de Búsqueda. « Presencia » sigue teniendo sentido en una categoría sensible con limitaciones de segmentación estrictas, o cuando alguien fuera de la zona no puede ser cliente, como en el caso de un fontanero de barrio.

El error habitual

Dejar « Presencia o interés » en un negocio que solo vende a las personas de su zona. Google lo describe: el interés se lee en los términos de búsqueda o en los contenidos consultados sobre un lugar, así que alguien al otro lado del país que busca tu ciudad puede ver tu anuncio. Para un fontanero de barrio, cada clic que llega de lejos se paga sin poder convertirse en cliente. En las campañas que creo, configuro « Presencia » desde el primer día.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Creas un archivo de datos de lista de clientes a partir de tus datos online y offline, y lo subes. Google encuentra en él a los usuarios de Google: cuando inician sesión en su cuenta, ven tus anuncios en la Red de Búsqueda, la pestaña « Shopping », YouTube, Gmail y la Red de Display. Smart Bidding y la segmentación optimizada pueden incluir automáticamente las listas de la cuenta que no has aplicado en ninguna parte (hoy en YouTube, pronto en la Red de Búsqueda según Google); esa inclusión se puede inhabilitar, y no se aplica con pujas manuales.

Por qué importa

Google clasifica estas listas con el remarketing, en « tus datos ». La diferencia está en el origen: un segmento de visitantes se llena solo gracias a la etiqueta de Google, mientras que una lista de clientes la aportas tú, incluidos datos offline (archivo de CRM, suscriptores). Le das tu agenda de direcciones al cartero de Google, que solo reparte a las personas de su ruta, las que tienen una cuenta de Google. En la Red de Búsqueda, Google sugiere ajustar la puja según lo que sabes de tus clientes; en YouTube, dirigirte a segmentos similares a tus clientes más valiosos.

El error habitual

Subir una lista una vez y olvidarla. Google lo precisa: la pertenencia de un miembro caduca a los 540 días, y la lista solo sigue siendo apta si se añaden o actualizan al menos 100 miembros en ese periodo. Un archivo congelado pierde miembros a medida que caducan; Google aconseja la sincronización continua con el CRM o subidas frecuentes. Si un partner sube por ti usuarios del EEE, comprueba con él el envío de las señales de consentimiento necesarias.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Debajo de cada grupo de recursos, la sección « Audiencias » recoge tus señales. Añades tus datos (listas de visitantes del sitio web, de usuarios de la aplicación, de clientes, de personas que han visto tus vídeos), segmentos personalizados creados con palabras clave, URLs o aplicaciones, y luego « Grupos demográficos » y « Segmentos adicionales »: datos demográficos detallados, acontecimientos vitales, afinidad, audiencias con intención de compra. Añadirlos es opcional. Sirven de sugerencias a los modelos de aprendizaje automático, que optimizan hacia los objetivos elegidos. Para ayudar al aprendizaje, Google aconseja los segmentos personalizados basados en términos de búsqueda.

Por qué importa

Una señal da un punto de partida al aprendizaje: en lugar de buscar a tus clientes a ciegas, el algoritmo parte de un perfil que conoces. Es el retrato robot que le das a un cazatalentos. Empieza por los candidatos que se le parecen, y luego también te presenta un perfil inesperado si tiene muchas probabilidades de funcionar. Para este retrato, la página de Google empieza por tus propios datos: visitantes de ordenadores y móviles, vistas de páginas y redes sociales, usuarios que ya completaron una conversión.

El error habitual

Tomar las señales por segmentación. Google lo escribe: Máximo rendimiento puede mostrar los anuncios a audiencias adecuadas que no estén en tus señales si es muy probable que completen conversiones, para ayudarte a alcanzar tus objetivos. Añadir tu lista de clientes pensando que la campaña solo se mostrará a esas personas lleva a informes que sorprenden. Una señal le dice a la IA por dónde empezar, nunca dónde parar.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

La segmentación optimizada se activa automáticamente. Está disponible en las campañas de display, Gen. demanda y vídeo con los objetivos « Ventas », « Clientes potenciales » o « Tráfico al sitio web ». Analiza información como las palabras clave de tu página de destino o de tus recursos, y busca audiencias que puedan cumplir los objetivos de la campaña, a partir de datos de conversión en tiempo real (por ejemplo, lo que buscaron los usuarios que han convertido recientemente). Puedes darle « señales de segmentación »: segmentos de audiencia, segmentos personalizados, segmentos de datos de clientes y, en display, palabras clave y temas. Se desactiva en la configuración del grupo de anuncios.

Por qué importa

Vas a buscar nuevos clientes más allá de tus segmentos actuales, y Google lo recomienda cuando quieres más conversiones sin subir las pujas ni el coste por cliente. Imagina a un pescador al que le enseñas tu rincón del río: lanza ahí su caña primero, y luego se mueve allí donde pican. El tráfico encontrado así aparece en la fila « Total: Ampliación de audiencia y segmentación optimizada » de tus informes, y tu configuración de seguridad de la marca, como las exclusiones de contenido, se sigue aplicando.

El error habitual

Dejarla activa en una campaña pensada solo para tus clientes actuales. Google lo dice: si la segmentación optimizada detecta tráfico con mejores resultados, puede reducir o dejar de usar tus señales. Una campaña de fidelización pensada para tu lista de clientes sale entonces de ese perímetro. Para este caso, el ejemplo de Google combina un segmento de datos de clientes con la segmentación optimizada desactivada, para que la campaña se centre en los clientes habituales.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Con « Segmentación », indicas a Google Ads a quién llegar o dónde mostrarte: el grupo de anuncios solo se muestra a las audiencias o en el contenido elegidos, y su cobertura se reduce. Con « Observación », la cobertura no cambia. Google informa del rendimiento de los emplazamientos, temas o audiencias seleccionados cuando coinciden con tu segmentación actual, y puedes aplicarles pujas personalizadas o ajustes de puja. Se aplica desde la página « Editar todos los métodos de segmentación », nunca al crear el grupo de anuncios. Google recomienda « Observación » en todas las campañas de búsqueda, y la segmentación en las campañas de display.

Por qué importa

Piensa en una tienda con tarjeta de fidelización. « Segmentación » es dejar entrar solo a quienes tienen la tarjeta; « Observación » es abrir a todo el mundo y mirar, en la caja, lo que gastan quienes la tienen. Aprendes qué audiencias convierten mejor sin perder ni un cliente, y luego subes o bajas la puja para ellas, o creas un grupo de anuncios propio con su propia página de destino. Con Smart Bidding, tus segmentos de audiencia propios añadidos en « Observación » sirven además de señales para las estrategias.

El error habitual

Añadir una audiencia en « Segmentación » en una campaña de búsqueda cuando solo quieres seguirla. La segmentación restringe la cobertura del grupo de anuncios: tus anuncios se muestran entonces solo a esa audiencia, y tu volumen baja en proporción. En la Red de Búsqueda y Shopping, Google recomienda « Observación » para las audiencias. Reserva « Segmentación » para cuando de verdad quieras limitar la publicación a ese público.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Los ajustes de idoneidad del contenido filtran más allá de las políticas de monetización de Google, en YouTube, la Red de Display, los partners de vídeo de Google y la red de partners de búsqueda según tu campaña. Se configuran a nivel de cuenta, en « Idoneidad del contenido » del menú « Herramientas ». Eliges un tipo de inventario (« Inventario ampliado », « Inventario estándar » o « Inventario limitado ») y luego afinas con exclusiones: contenido sensible, etiquetas de contenido digital, tipos de contenido como las emisiones en directo, hasta 1.000 palabras clave del contenido, hasta 65.000 emplazamientos, y temas como la política o la religión.

Por qué importa

Mantienes el control sobre el vecindario de tu marca. Un viticultor que abastece a restaurantes hace lo mismo: todos tienen su licencia (las políticas de Google), pero él elige en qué mesas aparece su botella. El « Inventario estándar » excluye el lenguaje malsonante fuerte, la violencia dramatizada y los temas con connotaciones sexuales. El « Inventario limitado » va más lejos, incluso en vídeos musicales o tutoriales de maquillaje, y Google lo recomienda solo para marcas con requisitos estrictos, porque puede limitar tu cobertura y tu rendimiento.

El error habitual

Excluir una palabra clave del contenido que tiene varios significados. Google advierte: solo admiten concordancias exactas, y excluir una palabra impide que tus anuncios se muestren en cualquier contenido relacionado con ella, aunque el contexto sea distinto del que tenías en mente. Excluir « jaguar » para evitar los vídeos de animales te quita también el contenido sobre el coche. Las exclusiones tienen además limitaciones conocidas: cobertura parcial en YouTube Shorts, los anuncios in-feed y Discover, y ningún efecto en las campañas de patrocinio de YouTube.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Escribes entre 3 y 15 títulos (30 caracteres cada uno) y entre 2 y 4 descripciones (90 caracteres cada una). Google Ads los combina sin redundancias, muestra al menos un título y una descripción en cada anuncio, y con el tiempo prueba las combinaciones más prometedoras para cada consulta. El texto que coincide con la búsqueda puede salir en negrita, y hasta dos títulos sin usar pueden mostrarse como enlaces, en el espacio que antes solo ocupaban los enlaces de sitio. Para imponer un texto, lo fijas en una posición, y solo las posiciones título 1, título 2 y descripción 1 garantizan que se muestre.

Por qué importa

Tú llenas la despensa y un chef compone el plato para cada comensal: cuanto más variados los ingredientes, mejor se adapta. Con varios títulos y descripciones, tu anuncio compite en más subastas y coincide con más consultas. Google aconseja al menos dos anuncios adaptables de búsqueda por grupo de anuncios, con una eficacia « Buena » o « Excelente ». Según sus datos internos, pasar de uno a dos anuncios aporta de media un 6,6 % más de conversiones con un coste por conversión similar.

El error habitual

Fijarlo todo para controlar el texto. Cada fijación reduce el número de títulos y descripciones que Google puede asociar a una búsqueda, y la ayuda de Google no lo recomienda para la mayoría de los anunciantes porque puede afectar a la eficacia del anuncio. Si un texto debe aparecer siempre, como una renuncia de responsabilidad, fíjalo en el título 1, el título 2 o la descripción 1, y deja que el resto rote.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

La eficacia del anuncio tiene dos partes: una calificación general (« Incompleta », « Baja », « Media », « Buena », « Excelente ») y tareas que indican qué mejorar. Valora sobre todo la relación entre tus recursos y tus palabras clave. Una palabra clave debe caber entera en un solo título, y la que supera 30 caracteres va en una descripción. También cuenta el número y la variedad de títulos y descripciones, y los enlaces de sitio, al menos 6 a nivel de cuenta, campaña o grupo de anuncios. Se vuelve a calcular con cada cambio de palabras clave, recursos o estructura, y se consulta en la columna « Eficacia del anuncio ».

Por qué importa

Es la lista de comprobación del piloto antes del despegue: confirma que todo está a bordo, y la calidad del vuelo se mide ya en el aire. La consultas mientras creas o editas el anuncio, para dar al sistema material suficiente y construir el anuncio más relevante para cada consulta. Google cita sus datos internos: los anunciantes que pasan de « Baja » a « Excelente » consiguen de media un 15 % más de conversiones.

El error habitual

Tomarla por una nota de publicación o de calidad. Google lo aclara: no determina si tu anuncio puede publicarse, y no se usa para calcular el ranking del anuncio, el nivel de calidad ni las subastas ganadas. Tampoco mide tu página de destino ni tu oferta. Sigue sus tareas para enriquecer el anuncio y juzga el anuncio por sus conversiones.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Google Ads llama recursos a todas las piezas del anuncio final: los títulos y descripciones, obligatorios, y luego los recursos de enlace de sitio, de texto destacado, de extracto de sitio, de llamada, de ubicación, de precio, de promoción, de aplicación o de formulario para clientes potenciales. Añadirlos no cuesta nada, y un clic en uno de ellos se cobra como un clic en el anuncio, con un máximo de 2 clics cobrados por impresión (los clics en las puntuaciones del vendedor no se cobran). Algunos se añaden automáticamente cuando Google Ads prevé que mejorarán tu rendimiento. La documentación de la API de Google Ads pidió migrar las antiguas extensiones a recursos, y algunas páginas de ayuda aún hablan de « extensiones de enlaces de sitio ».

Por qué importa

El espacio encima de los resultados funciona como una cabecera de góndola: el sitio es limitado, y los anuncios mejor situados muestran ahí más recursos. Tu anuncio gana visibilidad y formas de actuar, como llamar o ver cómo llegar, lo que suele aumentar los clics. Google señala que el coste de un recurso más suele ser inferior al de subir una posición. Aconseja al menos cuatro tipos de recursos, por ejemplo enlaces de sitio, textos destacados, imágenes y otro a tu elección.

El error habitual

Creer que un recurso añadido se muestra en cada impresión. Aunque esté aprobado, solo se muestra si se prevé que mejorará el rendimiento del anuncio y si la posición y el ranking del anuncio son lo bastante altos: Google exige un ranking mínimo, recursos incluidos, antes de mostrarlos. Que falte un enlace de sitio en una búsqueda es el funcionamiento normal. Para que se muestren más a menudo, trabaja la puja, la calidad del anuncio o ambas.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Un grupo de recursos reúne las creatividades de una campaña Máximo rendimiento en torno a un tema o una audiencia: una URL final, hasta 15 títulos, hasta 5 títulos largos, descripciones, el nombre de la empresa, imágenes, logotipos y vídeos. Cada recurso puede combinarse con cualquier otro del mismo grupo, para anuncios en la Búsqueda de Google, Google Maps, la Red de Display, YouTube, Gmail, Discover y los sitios web asociados a Google. Si no añades un vídeo, Google puede generarlo a partir de los demás recursos. Para una tienda, el grupo incluye también grupos de fichas, que eligen los productos de Merchant Center incluidos.

Por qué importa

Es el baúl de vestuario de una compañía de teatro: un baúl por obra, y la IA viste cada escena con lo que encuentra dentro. Un tema claro por grupo mantiene los anuncios coherentes en cada canal. Google recomienda crear tus grupos según las secciones o categorías de productos de tu web, y cubrir cada tipo de recurso (texto, imágenes, vídeos) en cada grupo. El indicador « Eficacia del anuncio » te dice si un grupo tiene suficientes.

El error habitual

Poner todos tus productos en un solo grupo. Como cada recurso puede combinarse con cualquier otro del mismo grupo, un título sobre tus zapatos puede acabar junto a la imagen de un bolso. Separa tus grupos por tema o por audiencia, con URLs finales distintas cuando las páginas son distintas. Ten en cuenta que, si la expansión de URL final está activada, Google puede sustituir tu URL por una página que considere más relevante.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Una campaña Generación de demanda publica anuncios de imagen, vídeo y carrusel en YouTube (Shorts incluidos), Discover, Gmail, Maps y la Red de Display de Google. Puedes elegir los canales (solo YouTube Shorts para un vídeo vertical, por ejemplo), dirigirte a segmentos similares a tus clientes, añadir un feed de productos de Merchant Center y hacer experimentos A/B con tus creatividades. Sus pujas buscan clics, conversiones o valor de conversión. Google traslada ahí sus campañas de display: desde junio de 2026, los anunciantes que cumplen los requisitos pueden migrar con una herramienta de su cuenta, y más adelante las campañas nuevas solo se crearán en Gen. demanda.

Por qué importa

Es el puesto de degustación en un centro comercial: la gente no venía a por ti, y un buen visual la hace pararse. Generación de demanda muestra tus visuales con mejores resultados a las personas con más probabilidad de interesarse por tu marca, aunque todavía no te busquen. Frente a Máximo rendimiento, que busca conversiones en todos los canales de Google, te da más control sobre las pruebas de creatividades, la segmentación por audiencia y los emplazamientos en YouTube y Discover.

El error habitual

Lanzar un CPA objetivo con poco presupuesto. En las campañas con CPA objetivo, Google recomienda un presupuesto de al menos 10 veces ese CPA, porque el presupuesto marca la velocidad con la que el sistema optimiza las conversiones. Con un CPA objetivo de 30 €, apunta a 300 € como mínimo. Google aconseja también optimizar con eventos de conversión que no impliquen una compra, como añadir productos al carrito o visitar el sitio web, sin fijar un CPA objetivo muy por debajo de tu media histórica.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Una campaña de shopping usa los datos de producto que envías a Merchant Center, en lugar de palabras clave, para decidir dónde y cómo mostrar tus anuncios: Google relaciona los atributos de cada producto con la búsqueda del usuario. El anuncio aparece en la pestaña « Shopping », en la Búsqueda de Google junto a los resultados, en Google Imágenes y, si tu campaña los incluye, en los sitios web de partners de búsqueda de Google. Pagas por clic y pujas por grupos de productos, con ROAS objetivo, Maximizar clics, Maximizar el valor de las conversiones o CPC manual. El mismo feed puede alimentar también Máximo rendimiento, que añade otros canales.

Por qué importa

Tu catálogo se convierte en una estantería de supermercado donde Google coloca cada producto según su etiqueta. El usuario ve el producto y su precio antes de hacer clic, así que llega más avanzado en su compra. Una misma búsqueda puede mostrar varios de tus anuncios de shopping, y un anuncio de shopping puede salir a la vez que uno de texto. Los informes por producto, la cuota de impresiones y el Simulador de pujas te muestran dónde crecer.

El error habitual

Gestionar Shopping como una campaña de búsqueda, buscando palabras clave que añadir. La ayuda de Google lo dice: para mostrarse en búsquedas relevantes, los anuncios de shopping usan los atributos de producto definidos en tu feed de datos de Merchant Center, en lugar de palabras clave. Un título de producto vago o atributos incompletos reducen, por tanto, las búsquedas en las que tu producto puede aparecer. Trabaja el feed antes que las pujas.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Un experimento personalizado crea una campaña de prueba junto a tu campaña original, en búsqueda, display, Gen. demanda o vídeo. Eliges su duración y la parte del tráfico y del presupuesto que recibe, cambias la variable que quieres probar y comparas las dos en la página « Experimentos », con hasta dos métricas principales. Si el experimento gana, lo aplicas a la campaña original o lo conviertes en una campaña nueva. La campaña debe estar activa, con un presupuesto diario individual y una estrategia de puja estándar: un presupuesto compartido o una estrategia de cartera la excluyen. Las campañas de shopping y de aplicaciones no admiten los experimentos personalizados estándar.

Por qué importa

Es el agricultor que prueba un abono nuevo en la mitad de su campo: la otra mitad, cultivada como antes, le muestra lo que ha cambiado el abono. Mides el impacto de un cambio antes de aplicarlo de forma definitiva, y solo la parte del tráfico que eliges lo prueba. Google pone el ejemplo de un cambio de puja a ROAS objetivo probado durante un mes y aplicado automáticamente a la campaña original una vez comprobada la mejora.

El error habitual

Juzgar el experimento a los pocos días, o retocarlo sobre la marcha. Una división del tráfico al 50 % controla la idoneidad para la subasta sin garantizar las mismas impresiones ni el mismo gasto en cada lado, que dependen del ranking del anuncio y de la estrategia de puja. Google aconseja dejar entre 7 y 14 días para que la variante experimental se estabilice, y no hacer cambios durante la fase de aprendizaje de la estrategia de puja, normalmente 7 días.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

El nivel de optimización se muestra a nivel de campaña, cuenta y cuenta de administrador, en las campañas activas. Google lo calcula en tiempo real a partir de las estadísticas, la configuración y el estado de la cuenta, el impacto de las recomendaciones disponibles y el historial reciente de recomendaciones. Cada recomendación indica la mejora del nivel que aporta, entre menos del 0,1 % y el 100 %, y aplicar una recomendación del 5 % sube el nivel un 5 %. El nivel sigue el objetivo deducido de tu estrategia de puja, y eliges qué conversiones cuentan con la opción Incluir en « Conversiones ».

Por qué importa

Piensa en el indicador « perfil completado al 80 % » de una red social: sube con cada campo que rellenas, y los clientes que te trae el perfil se cuentan en otra parte. El nivel te sirve de lista de sugerencias ordenadas por impacto estimado, para revisarlas una a una con tus datos. La salud de una cuenta se lee en sus conversiones, su coste y su valor, frente a tus objetivos.

El error habitual

Perseguirlo como un indicador de rendimiento. Google lo define como una estimación del rendimiento potencial de la cuenta, y precisa que puede llegar al 100 % según las recomendaciones que se apliquen o se ignoren. Así que el nivel también sube cuando descartas una sugerencia. Apuntar al 100 % empuja a aceptar recomendaciones por la cifra: juzga cada una con tus datos y sigue tus resultados en tus columnas de conversiones.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

La API de conversiones crea una conexión entre tus datos de marketing (eventos de la web o de la app, mensajes, conversiones offline) y los sistemas de Meta, directamente desde tu servidor, tu plataforma web, tu app o tu CRM. Meta procesa esos eventos de servidor como los del píxel de Meta. La configuración recomendada es redundante: los mismos eventos salen por el píxel y por la API, y Meta los deduplica. Para eso, el identificador del evento y el nombre del evento deben coincidir en los dos lados.

Por qué importa

El píxel depende del navegador, y Meta reconoce que puede perder eventos por problemas de conexión o errores de carga de la página. La API envía los mismos desde tu servidor, como una segunda línea que toma el relevo cuando la primera se corta. Meta la presenta como una forma de optimizar la segmentación, reducir el coste por resultado y medir los resultados. Cuando las dos versiones de un evento llegan con menos de 5 minutos de diferencia, Meta se queda con la del navegador.

El error habitual

Dejar que el identificador del evento se genere solo en el servidor. Acaba siendo distinto del del navegador, la deduplicación deja de funcionar y cada compra cuenta doble. La misma trampa con los datos de clientes: Meta exige datos de contacto cifrados con hash, y un correo que conserva una mayúscula o un espacio antes del hash da una huella válida que no corresponde a nadie. Quita los espacios, pasa todo a minúsculas y luego aplica el hash. Y aplica en el servidor la misma lógica de consentimiento que en el píxel.

En la práctica

El CPM divide lo que has gastado entre el número de impresiones y lo multiplica por 1000: 633 € para 1.164.896 impresiones dan 0,54 €. Meta lo define como el coste medio por 1000 impresiones, y factura por impresión las campañas optimizadas para ventas, clientes potenciales o alcance. En Google, la puja de CPM máx. ya no existe: el CPM visible (vCPM) solo cobra las impresiones visibles, es decir, un anuncio de display con el 50 % del contenido en pantalla durante al menos un segundo, y se elige en una campaña « Solo para la Red de Display ».

Por qué importa

El CPM es el precio de la atención. Piensa en un cartel en una estación: pagas según la gente que pasa por delante, se pare o no. En Meta, también dice lo que pides al algoritmo, que calcula su puja con la probabilidad de conseguir tu objetivo: en una misma tienda, una campaña de ventas pagó sus impresiones 5,5 veces más caras que una campaña de alcance. Y se descompone: CPM = CPC × CTR × 1000.

El error habitual

Comparar dos CPM que no compran lo mismo. En una misma tienda online, mil impresiones costaron 0,54 € en alcance de Meta, 3,00 € en ventas de Meta y 94,46 € en búsqueda de Google: la búsqueda es cara porque el 14,68 % de las impresiones termina en clic. Un CPM se compara con el mismo objetivo, en la misma cuenta, y una campaña de ventas se juzga por su coste por compra.

En la práctica

El etiquetado del lado del servidor añade un segundo contenedor de Google Tag Manager, alojado en un entorno cloud, junto al contenedor web instalado en tu sitio. El navegador envía los eventos a ese contenedor de servidor, que es tuyo, y es él quien los transmite después a Google, a Meta o a tus otras herramientas. Mientras no decidas enviarlos a otro sitio, eres el único con acceso a esos datos. Configurado en un contexto propio, bajo tu dominio, mantiene los datos y las cookies del sitio dentro de ese dominio.

Por qué importa

Imagina una esclusa entre tu sitio y las plataformas publicitarias: cada dato pasa por ella antes de salir, y eres tú quien controla la puerta. En el contenedor de servidor puedes quitar los datos personales antes de pasarlos a tus socios de marketing, y decides la forma y el destino de cada dato. Las cookies que pone tu servidor también pueden llevar el atributo HttpOnly, lo que, según Google, las hace más duraderas y más seguras.

El error habitual

Verlo como simple fontanería. Dos contenedores son dos sitios que configurar, y Google lo deja por escrito: con varios contenedores, el consentimiento se inicializa en cada uno. Mal configurado, con eventos contados dos veces o un consentimiento olvidado en el servidor, falsea tus datos más de lo que los arregla. Se implementa con método, y se verifica conversión por conversión.

Para ponerlo en marcha
En la práctica

Google define los datos propios como la información que un cliente comparte directamente contigo: en tu web, en tu app, en tienda, en tus conversiones offline, en cualquier punto de contacto con tu empresa. Puedes cargarlos en las plataformas publicitarias. En Google, la segmentación por lista de clientes (Customer Match) los usa para llegar a tus clientes en la Red de Búsqueda, la pestaña Shopping, Gmail, YouTube y la Red de Display. En Meta, un archivo de clientes sirve para crear un público personalizado, y los datos deben enviarse cifrados con hash.

Por qué importa

Son datos que te pertenecen, y sirven tanto para medir como para segmentar: las conversiones mejoradas, por ejemplo, envían datos de conversión propios cifrados con el algoritmo SHA256 para medir con más precisión. Google los describe como esenciales para alimentar la IA y una medición precisa. Y Chrome no ha eliminado las cookies de terceros: en 2024, Google renunció a retirarlas y deja la elección al usuario. Su valor está en su origen: vienen de tus clientes reales.

El error habitual

Enviarlos a las plataformas sin base legal. Google pide obtener el consentimiento de los clientes cuando la ley lo exija antes de compartir sus datos, y cumplir su política de consentimiento de usuarios de la UE. Otra condición que sorprende: para segmentar con una lista de clientes, y no solo observar o excluir, Google exige 90 días de historial y más de 50.000 USD de inversión acumulada en la cuenta. Una lista también necesita al menos 100 miembros añadidos o actualizados en los últimos 540 días.

En la práctica

BigQuery es la plataforma de datos totalmente gestionada de Google Cloud: guardas tablas en ella y las consultas en SQL, sin servidor que administrar. GA4 puede exportar allí todos sus eventos sin procesar, y el servicio de transferencia de datos copia cada día los informes de Google Ads, con una ventana de actualización de 7 días por defecto. Tu CRM llega en un archivo. En cuanto al precio, el primer TiB de consultas y los primeros 10 GiB de almacenamiento son gratis cada mes, por cuenta de facturación.

Por qué importa

Es el lugar donde el gasto publicitario y la venta acaban en la misma línea. Una consulta puede unir el coste de una campaña con la facturación firmada en tu CRM, algo que ninguna interfaz hace sola. Sin él, comparas un coste publicitario con un formulario, nunca con un cliente firmado. Y como Google precisa que los datos exportados de GA4 no se pueden volver a exportar, cada día que llega a BigQuery se convierte en un historial que conservas.

El error habitual

Dejar la caducidad de la zona de pruebas. En la zona de pruebas, las tablas caducan automáticamente a los 60 días, y Google recomienda actualizar esos plazos al pasar a la versión de pago. Lo he visto en una exportación de GA4: el plazo de 60 días se había quedado, un día se borraba cada mañana, sin ninguna señal. En la factura, la trampa es el SELECT *: Google cobra la lectura de todas las columnas seleccionadas, incluso con un LIMIT.

En la práctica

Las conversiones mejoradas completan la conversión que ya mides. Cuando un cliente convierte, los datos propios que introduce en tu web, como su correo, su nombre, su dirección o su teléfono, se cifran con el algoritmo hash SHA256, se envían a Google en esa forma y se comparan con las cuentas de Google con sesión iniciada cuando interactuó con tu anuncio. Existen para web y para clientes potenciales: a partir de junio de 2026, Google las une en una sola función que se activa o desactiva con un botón.

Por qué importa

Una parte de las conversiones se escapa a la medición de la etiqueta sola. Al comparar los datos cifrados con las cuentas de Google, las conversiones mejoradas ayudan a recuperarlas: Google las presenta como una forma de mejorar la precisión de la medición y de hacer más eficaces las pujas. Los datos quedan protegidos por un hash unidireccional, así que Google recibe una huella y nunca la dirección en claro. Cuenta unos 30 días antes de ver su efecto en tus informes.

El error habitual

Creer que funcionan porque la etiqueta está puesta. Ya he visto una etiqueta muda desde su instalación: el formulario nunca emitía el evento que esperaba, y no se transmitía ningún correo. La detección automática también falla con campos sin nombre ni identificador claro, y Google propone entonces selectores CSS o un fragmento de código, que siempre tiene prioridad. Solo una conversión real que lleva el correo cifrado, o el diagnóstico en Google Ads, demuestra que los datos llegan.

En la práctica

Google Tag Manager es un sistema de gestión de etiquetas: añades dos fragmentos de código en cada página de tu web, una sola vez, y luego gestionas todas tus etiquetas desde la interfaz. El conjunto de etiquetas, activadores y variables instalados en un sitio se llama contenedor. Una etiqueta envía información a una herramienta (Google Ads, GA4, Meta), un activador es la regla que decide cuándo se dispara, y la capa de datos es un objeto JavaScript que guarda temporalmente lo que hace el visitante. Nada cambia en el sitio hasta que publicas tus cambios.

Por qué importa

Es el panel de control de tu seguimiento: en lugar de pedir al desarrollador que añada cada código de seguimiento, los añades, los modificas y los pruebas tú mismo. El modo Previsualizar y depurar te deja navegar por tu web como si el borrador ya estuviera publicado, así que compruebas antes de publicar. Y cada publicación crea una versión, una instantánea del contenedor que permite volver atrás si un cambio rompe algo.

El error habitual

Corregir en el espacio de trabajo y olvidarse de publicar. La corrección existe en la interfaz, la versión publicada no la lleva, y todo parece resuelto en la edición. Otras dos trampas que encuentro en auditorías: un contenedor que desaparece del sitio durante un rediseño, y con él todas las etiquetas, sin ningún error visible; y etiquetas migradas a GTM que siguen funcionando en el código del sitio. Google precisa que Tag Manager las dispara además de las gestionadas fuera: entonces se disparan dos veces.

En la práctica

GA4 reúne los datos de tu web y de tu app, y los mide a partir de eventos en lugar de sesiones. Un evento mide una interacción concreta: una página vista, un clic, un formulario enviado, una compra. Los que importan para tu negocio se llaman eventos clave, y la palabra « conversión » designa ahora una acción que usas para medir tus campañas y optimizar tus pujas. Una vez procesados, los datos se guardan en una base donde ya no se pueden modificar.

Por qué importa

Es ahí donde entiendes lo que hacen los visitantes después del clic, y de dónde vienen los que compran. El modelo por eventos sigue el recorrido de un cliente de la web a la app. Y como los datos ya no se modifican una vez procesados, lo que configuras hoy decide lo que podrás leer mañana: un evento olvidado no se recupera después. Los eventos personalizados no aparecen en la mayoría de los informes estándar: necesitas informes personalizados o exploraciones para analizarlos.

El error habitual

Quedarse en 2 meses de conservación de datos. En una propiedad estándar se elige entre 2 y 14 meses, y este ajuste limita las exploraciones y los informes de embudo, mientras los informes estándar siguen mostrando sus totales sin avisar de nada. En septiembre de 2026, de las 36 propiedades que sigo, 30 estaban en 2 meses. Y pasar a 14 meses no recupera lo que ya se ha borrado. Ajústalo el mismo día en que creas la propiedad.

En la práctica

Firebase reúne los servicios que un equipo necesita para hacer funcionar una app: inicio de sesión de los usuarios, bases de datos, almacenamiento, notificaciones push, seguimiento de fallos y Google Analytics. Un proyecto de Firebase es un proyecto de Google Cloud con ajustes de Firebase añadidos, y las versiones iOS y Android de una misma app se convierten cada una en un flujo de datos de la misma propiedad de GA4. Para el anunciante, la pieza central es el SDK de Google Analytics for Firebase: recoge eventos dentro de la app, como la primera apertura o una compra hecha a través de las tiendas, que luego puedes importar en Google Ads como conversiones.

Por qué importa

En Android, el vínculo con Google Play ya sigue sin código las descargas, las compras de Google Play y los registros previos. Todo lo demás, la primera apertura, la vuelta a la app, un registro, pasa por Firebase o por una herramienta externa de analíticas de aplicaciones. Es la diferencia entre comprar instalaciones y comprar usuarios: una campaña de aplicaciones solo puja por lo que le haces llegar. En iOS, la medición de conversiones en el dispositivo que propone Google también pasa por este SDK.

El error habitual

Descubrir la necesidad después del lanzamiento. Añadir el SDK significa modificar la app y publicar una nueva versión, y Google precisa que las compras en la aplicación solo las miden las versiones que incluyen el SDK. Lo veo en las dos apps para las que llevo campañas de aplicaciones: ninguna lleva Firebase, y la pregunta « la está usando la gente? » no encuentra respuesta en Google Ads. Plantéala antes de la primera campaña.

En la práctica

El GCLID (ID de clic de Google) es un parámetro de URL que se añade a los clics en tus anuncios: identifica la campaña y los demás atributos del clic, para el seguimiento y la atribución. Aparece cuando el etiquetado automático está activado, y es necesario para el seguimiento de conversiones en la web. En algunos casos se crea ya en la impresión: si la persona vuelve a hacer clic en el mismo anuncio, se reutiliza el mismo GCLID. Para medir sin identificar a las personas, Google usa además otros dos parámetros: GBRAID para los clics vinculados a conversiones en una app, WBRAID para las conversiones web.

Por qué importa

Es el hilo que une una venta con un clic, incluso cuando la venta se cierra lejos de la web. Para importar conversiones offline, un presupuesto firmado o una llamada, Google exige el etiquetado automático: guardas el GCLID desde el formulario hasta tu CRM, y luego envías la venta con él. El clic original debe quedar dentro de la ventana de conversión, que se ajusta de 1 a 90 días según la fuente.

El error habitual

No llevarlo hasta el final. Sin un campo oculto en el formulario para recogerlo, el GCLID nunca llega al CRM, y no se puede importar ninguna venta: Google pide añadir ese campo en cada página de formulario. Otras dos fugas: una redirección que lo pierde antes de la página de destino, y una hoja de cálculo que lo modifica al importarlo, cuando Google precisa que distingue mayúsculas y minúsculas. Da formato de texto sin formato a la columna, y sigue un clic real hasta tu base de datos.

En la práctica

Una variable personalizada asigna a un evento de conversión una dimensión propia de tu negocio: el tipo de proyecto de una solicitud de crédito, la gama de un producto, el tramo de presupuesto de una solicitud de presupuesto. Se crea de dos formas. O añades un parámetro a tu etiqueta de seguimiento de conversiones: Google Ads lo detecta solo, y después tienes que «activarlo» en la cuenta para que los datos se registren. O la añades como columna a las conversiones offline que importas. Una vez activada, segmenta tus informes en pocas horas.

Por qué importa

Google Ads te dice cuántos formularios ha traído una campaña, no cuáles. Con una variable, ves qué palabras clave traen los proyectos grandes y cuáles los pequeños, mientras la columna Conversiones muestra la misma cifra para ambos. El ejemplo de Google es una cadena de hoteles que segmenta sus reservas por hotel, categoría de precio de la habitación y estado de fidelización, para saber qué palabras clave genéricas llevan a las habitaciones más caras.

El error habitual

Elegir una variable que repite lo que la cuenta ya muestra. Una red ya separada en campañas internas y externas no aprende nada de una variable «interna o externa». Mi regla: la variable viene de una respuesta del formulario o de un dato de la compra, nunca del contexto de la página. Y espero unas 30 conversiones por valor antes de leer una diferencia: por debajo, sirve para leer los leads uno a uno, no para sacar conclusiones.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Tu etiqueta de compra envía, con cada pedido, la lista de artículos vendidos: su identificador, su precio y su cantidad. Google vincula cada artículo con tu feed de Merchant Center y genera informes que la conversión sola no da: número de pedidos, tamaño medio del carrito, ingresos, e incluso beneficio bruto si tu feed incluye el coste de los bienes vendidos. Solo se procesan las ventas de artículos de un Merchant Center vinculado a la cuenta de Google Ads.

Por qué importa

El informe estándar te dice que hubo una compra; los datos del carrito te dicen qué compró el cliente. Ves qué campañas venden más y con qué margen, si la ubicación o el dispositivo cambian el tamaño del carrito, y si el cliente compró el producto del anuncio u otra cosa de tu tienda. Es lo que permite, según Google, subir las pujas en los productos que generan compras de mayor valor.

El error habitual

Creer que funciona porque la opción está marcada en la etiqueta. Encontré dos tiendas, marcadas las dos, con cero pedidos con carrito. La causa era la misma: la web enviaba el identificador de la variante (787-272873) cuando el feed lleva el del producto (787). Google exige que el identificador coincida exactamente con el atributo id del feed. El control es el número de pedidos que llegan a Google Ads, nunca la casilla.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Cuando alguien hace clic en tu anuncio, la URL de la página de destino lleva los datos de ese clic. La etiqueta de vinculación de conversiones los detecta y los guarda en cookies propias de tu dominio, las _gcl_* como _gcl_aw, y en el almacenamiento local del navegador. Cuando el visitante convierte más adelante, la etiqueta de conversión encuentra ese clic y le vincula la conversión. Google recomienda activarla en «Todas las páginas». También puede llevar el clic entre varios de tus dominios, añadiendo un parámetro a los enlaces que llevan a ellos.

Por qué importa

El clic llega a una página, y la conversión suele hacerse en otra, a veces mucho más tarde en la visita. Sin rastro del clic entre ambas, la etiqueta de conversión ya no tiene nada que vincular. Un punto que la documentación de Google aclara: si tu contenedor ya carga una etiqueta de Google en cada página, no necesita además una etiqueta de vinculación de conversiones, y un contenedor con etiquetas de Google Ads carga una automáticamente antes de enviar sus eventos.

El error habitual

Limitarla a la página de conversión. El clic se lee en la página de destino del anuncio: una etiqueta activada solo en la página de agradecimiento llega tarde, el parámetro del clic ya no está en la URL. En mis contenedores, se activa en todas las páginas, con el activador de inicialización del consentimiento, antes de cualquier etiqueta de conversión. Y cuando la etiqueta de Google ya está en todas partes, compruebo antes de añadir una que la duplicaría.

Fuente: Ayuda de Tag Manager

En la práctica

Un anuncio no siempre lleva a una venta online: a menudo inicia un recorrido que termina por teléfono, en una reunión o con un contrato firmado. Guardas el identificador del clic, el GCLID, con el cliente potencial en tu CRM, y cuando convierte envías a Google Ads ese GCLID, el tipo de conversión y su fecha. Por API, estas importaciones pasan desde el 15 de junio de 2026 por la API Data Manager, y Google aconseja a quien empieza elegir mejor las conversiones mejoradas para clientes potenciales, su versión mejorada, que se apoya en datos proporcionados por el usuario como el correo electrónico.

Por qué importa

Sin importación, Google Ads optimiza sobre el formulario rellenado, y el formulario de un curioso cuenta tanto como el de un futuro cliente. Con la importación, cada etapa de tu CRM puede convertirse en una conversión, del lead cualificado al contrato firmado, y el algoritmo aprende de lo que de verdad rinde. Google indica un aumento mediano del 10 % en las conversiones para los anunciantes que añaden datos propios a sus GCLID importados, frente a la importación estándar.

El error habitual

Importar solo la venta firmada. En un cliente B2B que acompaño, el ciclo de venta llega hasta 12 meses en las grandes flotas, y la venta firmada es demasiado escasa para guiar las pujas: por eso importamos el lead cualificado en el CRM, una etapa que llega mucho antes. Y el clic de origen debe seguir dentro del periodo de seguimiento de conversiones, 90 días como máximo: una venta firmada después ya no se vincula a nada.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Un UTM es un parámetro que se añade al final de una URL, después de un signo de interrogación: utm_source nombra el origen (newsletter, linkedin), utm_medium el medio (email, social, cpc), utm_campaign la campaña. Google pide rellenar siempre estos tres; utm_term, utm_content y utm_id precisan la palabra clave, la creatividad y el ID de campaña. GA4 muestra esos valores en el informe « Adquisición de tráfico », y los omite en las dimensiones de página de destino: el enlace completo se lee en « Ubicación de la página ».

Por qué importa

Es la etiqueta de la maleta: la cinta de clasificación de GA4 la lee para colocar cada visita en un canal, correo, redes sociales, asistente de IA. Sus reglas leen la fuente y el medio, no distinguen mayúsculas y no se pueden editar. Con la etiqueta, una visita que llega de un código QR o de una newsletter tiene nombre, y comparas tus campañas fuera de Google Ads en el mismo informe. En Google Ads, el etiquetado automático y su GCLID tienen prioridad sobre los UTM en GA4.

El error habitual

Olvidar el medio, o inventarse uno. Un parámetro ausente aparece como « (not set) », y una fuente que GA4 no reconoce, sin medio, acaba en « Sin asignar »: en mi web, 12 sesiones llegaron en 90 días con utm_source=gmail y nada más, todas colocadas ahí. La misma trampa con utm_medium=newsletter, que ninguna regla conoce: escribe email. Y las mayúsculas cuentan en los informes, donde Meta y meta forman dos filas. Escríbelo todo en minúsculas.

En la práctica

Looker Studio recuperó en abril de 2026 su nombre original, Data Studio, y la dirección lookerstudio.google.com redirige a datastudio.google.com. Tres piezas encajan: el conector va a buscar los datos a una plataforma (los de Google, para Google Ads, Google Analytics, Hojas de cálculo de Google o Search Console, son gratuitos), la fuente de datos fija la cuenta, los campos y las credenciales, y el informe coloca los gráficos, los filtros y el selector de fechas. Los datos se quedan en su plataforma: Data Studio guarda una copia temporal, que se actualiza cada 12 horas para Google Ads.

Por qué importa

Es un escaparate delante de tus herramientas: quien lee el informe ve las cifras sin abrir la plataforma publicitaria, y sin acceso a tu cuenta cuando el informe usa las credenciales del propietario. Para un socio, una red o un cliente, una página sustituye a cinco pestañas, y el control de datos convierte un informe en una plantilla que se llena con las cifras de cada cuenta.

El error habitual

Leer el informe como si fuera tiempo real. Con una actualización cada 12 horas, la cifra de Google Ads que ves a las 9 de la mañana puede venir de la noche anterior, y una campaña sin impresiones falta en el conector, de ahí una lista más corta que en la interfaz. El informe muestra además lo que captó la medición: una conversión que la etiqueta no ve sigue ausente del panel más bonito.

En la práctica

En Google Ads, tus acciones de conversión se agrupan en objetivos de conversión, y cada una recibe ahí un estado. Una acción principal se cuenta en la columna « Conversiones » y se usa para pujar, siempre que el objetivo estándar del que forma parte también se use en las pujas. Una acción secundaria solo sirve para observar: alimenta la columna « Todas las conversiones », nunca las pujas. La única excepción es el objetivo personalizado, en el que todas las acciones se usan para pujar sea cual sea su estado. El ajuste está en « Objetivos », « Conversiones », « Resumen », luego « Editar objetivo », en la sección « Optimización de acciones de conversión ».

Por qué importa

Piensa en un concurso con un jurado y un público. Las acciones principales son los jueces: sus notas hacen la clasificación, así que le dicen a Smart Bidding qué debe ir a buscar. Las secundarias son el público: oyes sus reacciones en tus informes, y no cambian el resultado. Google lo recuerda, el algoritmo se basa en estas señales, y un mal ajuste puede impedirle optimizar de forma eficaz. Puedes seguir diez microacciones sin enturbiar el objetivo, siempre que la acción que importa para tu negocio siga siendo principal.

El error habitual

Importar tus conversiones de GA4 y esperar que guíen las pujas. Cuando se crean desde Google Analytics, son secundarias de forma predeterminada, y solo Google Ads puede cambiarlas a principales: la interfaz de GA4 no permite modificar este ajuste. Otra trampa es cambiar el estado en plena campaña. Google pide evitar cambios frecuentes en los objetivos de conversión durante la fase de aprendizaje de 7 a 14 días, porque la reinician y retrasan la optimización.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Antes de comprar, una persona suele hacer clic en varios de tus anuncios. La atribución basada en datos compara las rutas de los clientes que convierten con las de los que no, detecta las interacciones que hacen más probable la conversión y les da más mérito. Tiene en cuenta los clics y las interacciones con vídeos en la Red de Búsqueda (incluido Shopping), YouTube, Display y Gen. demanda, y cada modelo es propio de un anunciante. Es el modelo predeterminado de la mayoría de las acciones de conversión, elegido en el menú « Modelo de atribución », opción « Basada en datos ».

Por qué importa

En el fútbol, el último clic da el gol solo al goleador; este modelo vuelve a ver el partido y también reconoce el pase decisivo. En el ejemplo de Google, quienes hacen clic primero en « Descubre Barcelona en bici » y luego en « Descubre la playa de la Barceloneta en bici » contratan más que quienes solo hacen clic en el segundo anuncio, así que el primero recupera mérito. Si usas una estrategia de puja automática, aprovecha esta información. De ahí los decimales en tus columnas: 0,33 o 0,50 conversiones son una conversión repartida entre varios clics.

El error habitual

Quedarse en último clic creyendo que hace falta mucho volumen para tener acceso. Todas las acciones de conversión pueden usarla, sea cual sea su volumen. Google recomienda al menos 200 conversiones y 2000 interacciones en 30 días para un mérito más preciso, pero el modelo funciona por debajo. Otra sorpresa: según los datos disponibles, puede dar los mismos resultados que el último clic. Que ambos modelos coincidan no indica una avería.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

La ventana de conversión es el periodo, después de una interacción con tu anuncio, durante el que se registra en Google Ads una conversión, como una compra. Se configura para cada acción de conversión, y hay tres. Post-clic: 30 días por defecto, de 1 a 30, 60 o 90 días según la fuente de conversión, y Google recomienda al menos 7 días. Tras visualización interesada de un vídeo: 3 días por defecto, configurable de 1 a 30 días. Post-impresión: 1 día por defecto, configurable de 1 a 30 días o de 1 a 4 semanas.

Por qué importa

Es una red que se deja en el agua durante un tiempo fijo: un pez que llega después de sacarla sigue existiendo, simplemente no se cuenta. Para elegir la duración, consulta el informe « Lapso de tiempo » de los informes de atribución. Si el 75 % de tus conversiones se producen entre el día 25 y el día 30, tu ventana debe cubrir al menos esos 30 días. Las estrategias de Smart Bidding contabilizan y optimizan las conversiones de la ventana que elijas, así que este ajuste también decide de qué aprende el algoritmo.

El error habitual

Cambiarla creyendo que se aplica también al pasado. Un cambio solo afecta a las conversiones futuras: una conversión que no entró en la ventana anterior nunca se cuenta después, aunque la alargues. Una ventana demasiado corta no deja rastro, ya que con 7 días una conversión del día 8 no aparece en ningún informe. Ese informe también tiene un límite: solo incluye las interacciones en google.com, no la Red de Display ni otros partners de búsqueda.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Una regla de valor de conversión modifica el valor de una conversión cuando se cumple una condición. Las condiciones se basan en la audiencia (tus listas propias o las de Google), la ubicación o el dispositivo, con una opción sin condición para las visitas y ventas en tienda. Cada regla puede combinar una condición principal y una secundaria. Por ejemplo, si todas tus oportunidades de venta valen 5 € en Google Ads pero las de una región valen 10 €, una regla multiplica su valor por 2. El valor ajustado aparece en la columna « Valor de conversión », sin tocar el código de las etiquetas, en las campañas de búsqueda, shopping, display y Máximo rendimiento (Performance Max).

Por qué importa

Es el coeficiente de un examen: la misma nota pesa más en una asignatura que en otra. Le das a Google una información que tu cuenta aún no tiene, como un margen mayor en un tipo de cliente o un valor del tiempo de vida más alto. Las estrategias ROAS objetivo y Maximizar el valor de las conversiones la usan en tiempo real, en cada subasta, y optimizan entonces hacia tu objetivo real (ingresos, beneficios, valor del tiempo de vida del cliente) en lugar de un valor único para todos.

El error habitual

Crear una regla para una diferencia que tus informes ya muestran. Smart Bidding ya usa la ubicación, el dispositivo y tus listas de remarketing propias: si un segmento convierte mejor y tus informes lo reflejan, Google indica que el algoritmo ya lo tiene en cuenta. Subir el valor del móvil porque convierte más equivale a señalarle dos veces la misma ventaja. Una regla sirve para decirle a Google lo que no ve.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

A menudo, Google ve la interacción con el anuncio y la conversión, pero no el vínculo entre ambas: navegadores que bloquean las cookies de terceros como Safari y Firefox, duración limitada de las cookies propias, visitantes que rechazan las cookies con el modo de consentimiento, recorridos que pasan de un dispositivo a otro. La modelización determina si una interacción con un anuncio de Google generó la conversión, nunca si la conversión se produjo. Se apoya en segmentos observables con un comportamiento parecido. El resultado entra en la columna « Conversiones », junto a las conversiones observadas y con el mismo nivel de detalle.

Por qué importa

Imagina un puzle al que le faltan algunas piezas: el dibujo de alrededor basta para saber qué mostraban, sin añadir piezas que no existen. Sin modelización, tus informes solo mostrarían la parte observable, y las pujas automáticas dejarían de lado a los visitantes que no ven convertir. Google afirma que busca el número real de conversiones sin superarlo, y comprueba sus modelos con conversiones observadas reservadas. Cuantos más datos observados tiene, gracias a la etiqueta de Google, el modo de consentimiento y las conversiones mejoradas, mejor es el modelo.

El error habitual

Juzgar los últimos días de una campaña con cifras que aún no se han estabilizado. Google advierte que las conversiones modelizadas pueden tardar hasta 5 días en procesarse por completo, y que los valores de conversión pueden aumentar de forma retroactiva durante varios días. Pausar una campaña con las cifras de ayer es decidir antes de que termine el recuento. Y algunos tipos de modelización pueden faltar en las importaciones offline y en las cuentas con muy pocas conversiones semanales.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

La columna « Conversiones post-impresión » cuenta las conversiones en tu sitio web después de que alguien viera tu anuncio sin interactuar con él. En la Red de Display, la conversión se atribuye a la última impresión visible, y la tecnología Active View considera visible una impresión cuando al menos el 50 % del anuncio se muestra en pantalla durante un segundo o más. En vídeo, se atribuye a la última impresión del anuncio. Una visualización de vídeo (30 segundos, el anuncio completo si dura menos, o un clic) que genera una conversión va a « Conversiones », no aquí. Google excluye automáticamente las conversiones de quienes también interactuaron con otro de tus anuncios, y la ventana de conversión post-impresión es de un día por defecto.

Por qué importa

Es el cartel del andén del metro: nadie lo toca, y aun así algunos pasan por la tienda al día siguiente. Una campaña de Display o de vídeo juzgada solo por sus clics parece aportar poco, cuando parte de su efecto viene de lo que hace ver. Google presenta estas conversiones como una forma de seguir el valor de esas campañas, y respetan la configuración de tus acciones de conversión, como la forma de contarlas.

El error habitual

Buscarlas en la columna « Conversiones ». Nunca entran en ella, aunque es la columna que se suele usar para pujar: Google solo las registra en « Conversiones post-impresión » y « Todas las conversiones ». Un informe limitado a « Conversiones » deja fuera lo que la campaña generó sin clic. Google tampoco puede registrar las que vienen de navegadores que no admiten cookies multisitio, así que la cifra mostrada deja fuera a esos visitantes.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

En una configuración estándar, el navegador del visitante se comunica directamente con Google, que infiere su ubicación a partir de su dirección IP. Con la pasarela de etiquetas de Google para anunciantes, el navegador se dirige a tu dominio (tu CDN, tu CMS o tu balanceador de carga), que después reenvía las solicitudes de etiquetas a Google. Las integraciones automatizadas (Cloudflare One-Click, Webflow, el balanceador de carga de Google Cloud, Akamai) suelen encargarse solas de la ubicación. En una implementación manual, en AWS CloudFront por ejemplo, te toca añadir los encabezados de geolocalización (X-Forwarded-CountryRegion de preferencia) y reenviar la dirección IP real del visitante.

Por qué importa

Piensa en el correo que sale de tu propio buzón: parte de tu casa, pero el centro de clasificación solo ve el matasellos de tu oficina de correos, de ahí la ciudad que escribes en el sobre. Google la presenta como una ganancia de precisión que protege la privacidad: solo trata las cookies propias de Google necesarias para la medición y descarta las demás. Su documentación para desarrolladores la recomienda junto al etiquetado del lado del servidor, para la configuración más duradera.

El error habitual

Instalarla a mano sin los encabezados de ubicación. Google recibe la dirección IP de tu CDN, no la del visitante: sin esos encabezados, no puede determinar con exactitud su región, y tus informes geográficos pueden ser incorrectos. Con el modo de consentimiento, los valores predeterminados de cada región también pueden aplicarse mal, algo que importa sobre todo para tus visitantes del Espacio Económico Europeo. Comprueba que ninguna regla de tu CDN elimine o modifique esos encabezados.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Conversion Lift es la herramienta de incrementalidad de Google Ads: mide las compras, las visitas al sitio y cualquier otra conversión producida como consecuencia directa de que los usuarios vieran tus anuncios. Tu audiencia se divide en dos grupos, el grupo de tratamiento que ve tus anuncios y el grupo de control que no los ve, y la diferencia de conversiones entre ambos da el lift. Hay dos tipos de estudio. Basado en usuarios, con grupos creados a partir de atributos de usuario agregados, que puedes segmentar por edad o sexo. Basado en geografía, con grupos creados a partir de datos geográficos agregados y compatible con datos offline.

Por qué importa

Es el ensayo clínico de tu publicidad: un grupo recibe el tratamiento, el otro no, y solo la diferencia entre ambos mide el efecto. La atribución reparte el mérito de las conversiones medidas entre tus anuncios; Conversion Lift responde a otra pregunta, cuántas conversiones ha añadido la presencia de tus anuncios. Google lo traduce en métricas como las conversiones incrementales, el coste por acción incremental y el ROAS incremental, que se registra si tus acciones de conversión tienen valores.

El error habitual

Lanzar un estudio sin mirar tu volumen de conversiones. Google indica que las métricas disponibles dependen de ese volumen y del reparto entre los grupos de prueba y de control. El tipo de estudio también importa: solo el estudio basado en geografía se presenta como compatible con datos offline, algo útil cuando tus ventas se cierran por teléfono o en tienda. No está abierta a todas las cuentas: pasa por el representante de tu cuenta de Google.

Fuente: Ayuda de Google Ads

En la práctica

Google Analytics 4 cuenta una sesión con interacción en cuanto cumple uno de tres criterios: dura más de 10 segundos, tiene un evento clave o tiene 2 o más vistas de página o de pantalla. El porcentaje de interacciones es la parte de esas sesiones, y el porcentaje de rebote es lo contrario, la parte de las sesiones sin interacción. La ayuda de Google pone el ejemplo de un visitante que lee menos de 10 segundos, no activa ningún evento, no visita ninguna otra página y se va: si es la única sesión del sitio, el porcentaje de interacciones es del 0 % y el de rebote del 100 %. Por defecto, la mayoría de los informes no muestran estas dos métricas. Se añaden personalizando un informe de detalle, con el rol de Editor o de Administrador.

Por qué importa

Es el portero que anota quién sale sin haber cruzado el vestíbulo: no dice por qué, cuenta. En el tráfico de pago, esta cifra se lee junto al anuncio que trajo al visitante. Un anuncio que promete un precio y una página que no lo muestra hacen salir al visitante en menos de 10 segundos, y cada clic pagado se va sin haber visto nada. Comparado campaña por campaña y página por página, el porcentaje de rebote muestra dónde se separan la promesa del anuncio y la página.

El error habitual

Comparar un porcentaje de rebote de GA4 con el del antiguo Universal Analytics. Universal Analytics contaba como rebote cualquier sesión de una sola página, según su ayuda hoy archivada, aunque el visitante se quedara varios minutos leyendo. GA4 cuenta las sesiones sin interacción. Las dos cifras no miden lo mismo, y la diferencia entre ellas no dice nada de la evolución de tu sitio.

Fuente: Ayuda de Google Analytics

En la práctica

El ROAS (retorno de la inversión publicitaria) divide el valor de tus conversiones entre lo que has gastado. Inviertes 1000 € en Google Ads y generan 4000 € de facturación: tu ROAS es 4, es decir, 400 %. En Google Ads, la columna que lo muestra se llama « Valor de conversión por coste ». La cifra depende por completo del valor que envías con el seguimiento de conversiones: el importe de la venta, o tu margen si decides enviarlo en su lugar.

Por qué importa

Es la métrica que te dice de un vistazo lo que te devuelve cada euro de publicidad, y se compara fácilmente de una campaña a otra. También es lo que pilota el ROAS objetivo: la estrategia busca una media de valor por euro invertido. Cuidado con confundirla con el ROI, que Google define como la relación entre tu beneficio neto y tus costes: dos campañas con el mismo ROAS pueden dejar beneficios muy distintos.

El error habitual

Confundir ROAS y beneficio. Si envías la facturación como valor, el ROAS ignora tu margen: un ROAS de 8 en un producto con un 10 % de margen puede hacerte perder dinero, mientras que un ROAS de 3 con un 60 % de margen sigue siendo rentable. Para pilotar por margen, Google te permite enviar el beneficio como valor de conversión, o leer un beneficio bruto con los datos del carrito y el coste de los productos vendidos (COGS) de tu feed de Merchant Center.

En la práctica

Venta de 100 €, coste de producto 60 €, publicidad 20 €: ROAS = 5, POAS = 2. Misma campaña, dos historias: el ROAS mira la facturación, el POAS mira lo que te queda.

Por qué importa

En un catálogo con márgenes variables, dos campañas con el mismo ROAS pueden tener rentabilidades opuestas. El POAS alinea tus pujas con el beneficio real.

El error habitual

Calcularlo una vez y olvidarlo. Los márgenes de producto cambian (promos, costes de compra): un POAS alimentado con márgenes caducados miente tanto como un ROAS.

En la práctica

Break-even ROAS = 1 / margen bruto. Margen del 40 %: suelo en 2,5. Margen del 25 %: suelo en 4. El primer número que fijar antes de juzgar una campaña.

Por qué importa

Sin suelo, un « buen ROAS » no existe: un ROAS de 3 es rentable con un 40 % de margen y a pérdida con un 25 %. Este umbral convierte la columna ROAS en una decisión.

El error habitual

Usar el mismo suelo para toda la cuenta. Cada producto o categoría tiene su margen, y por tanto su break-even: un suelo único sobreinvierte en los márgenes bajos.

En la práctica

100.000 € de facturación, 20.000 € de publicidad en todos los canales: MER = 5. Cada euro de publicidad genera 5 € de ingresos, da igual si la venta la reivindica Google o Meta.

Por qué importa

Las plataformas suelen atribuirse las mismas conversiones. Si tu ROAS de plataforma sube mientras tu MER baja, están reivindicando ventas que habrían ocurrido igualmente.

El error habitual

Leerlo a diario. El MER es una métrica de tendencia mensual: en el día a día se mueve con la estacionalidad y el mix de canales, no con tus optimizaciones.

En la práctica

Inversión en adquisición / nuevos clientes. Tienda con ticket medio de 80 € y margen del 40 %: por encima de 32 € de CAC, el primer pedido no te lo devuelve; el valor de vida del cliente decide si puedes aceptarlo.

Por qué importa

Un CPA estable puede esconder un CAC que se degrada cuando crece la parte de recompras: la cuenta parece sana mientras adquirir clientes nuevos cuesta cada vez más.

El error habitual

Contar los clientes existentes en el denominador. Eso fabrica un CAC halagador y falso: separa clientes nuevos y recompras antes de comparar con el techo.

En la práctica

LTV de 600 €, CAC de 150 €: ratio de 4. Referencias: ≥ 3 rentable, = 1 en equilibrio, < 1 cada cliente adquirido te hace perder dinero.

Por qué importa

Es el ROAS global de la relación con el cliente, no de una campaña. Autoriza (o prohíbe) comprar clientes a pérdida en el primer pedido para recuperarlo con el tiempo.

El error habitual

Ignorar la velocidad. Un ratio de 4 amortizado en 24 meses puede ser más peligroso que un 3 amortizado en 6 meses: la tesorería vive en ese intervalo (payback period).

En la práctica

El LTV (lifetime value, también llamado CLV) se calcula así: ticket medio × compras al año × duración de la relación en años. Para decidir un presupuesto, la versión útil es el LTV en margen, multiplicado por tu tasa de margen bruto. Google Analytics 4 tiene su propia medida: su valor del tiempo de vida del cliente (TVC) suma los ingresos de las compras en tu web o tu aplicación, menos los reembolsos, y su « valor medio de 120 días » mira los primeros 120 días de cada usuario. En Google Ads, los objetivos de ciclo de vida del cliente permiten pujar más por un cliente nuevo, y la columna « Valor del tiempo de vida del cliente nuevo » muestra el valor añadido a esos primeros pedidos.

Por qué importa

Juzgar a un cliente por su primer pedido es como juzgar un árbol frutal por su primera cosecha. El LTV mira todas las temporadas: fija el coste de adquisición que puedes aceptar, y separa dos canales con el mismo coste por venta, cuando uno trae clientes que vuelven y el otro compradores de un solo día.

El error habitual

Tomar el LTV de una herramienta publicitaria por el de la empresa. GA4 une las visitas con el identificador del dispositivo, salvo si le envías un User-ID, que Google presenta como el espacio de identidad más preciso: un cliente que compra en dos dispositivos puede contar como dos compradores. En una tienda online con la que trabajo, GA4 cuenta 1,02 pedidos por comprador en doce meses. El LTV real se calcula en tu base de pedidos, por dirección de email.

En la práctica

SERP viene del inglés Search Engine Results Page. Google describe sus piezas en su galería de elementos visuales: un resultado de texto lleva una atribución (el nombre del sitio, el icono, la URL visible, a veces una ruta de navegación), un enlace de título que lleva a la página y un fragmento, la descripción o el resumen del resultado. Google indica que el aspecto de estos elementos cambia con el tiempo y que un mismo resultado se muestra de forma distinta según el dispositivo, el país y el idioma de la búsqueda. El título y el fragmento no tienen una longitud fija: Google los corta para que quepan en el ancho de la pantalla, y elige el fragmento, usando la meta description cuando describe la página mejor que el resto de su contenido.

Por qué importa

La SERP es una calle de escaparates donde cada tienda tiene unos centímetros: el transeúnte compara el nombre, el título y dos líneas, y entra en una de ellas. Tu anuncio y tu página se juzgan al lado de los de la competencia, en un segundo. Lo que aparece en esos centímetros decide el clic, antes incluso de que cuente la página.

El error habitual

Escribir el título y la descripción de una página como si la SERP los mostrara tal cual. Google puede sustituir un título que considere problemático por un texto sacado de la página, y elegir otro fragmento distinto de tu meta description. Un título que nombra la página desde sus primeras palabras tiene más opciones de seguir legible cuando Google corta.

Fuente: Google Search Central

En la práctica

« Ahorra 50 € » convierte menos que « No pierdas tus 50 € de descuento ». Cuenta atrás del carrito, « solo quedan 2 en stock », prueba gratis que termina: todo eso activa el miedo a perder, más motor que las ganas de ganar.

Por qué importa

Entender este sesgo cambia cómo escribes un anuncio o una oferta: encuadras el mensaje en torno a lo que el prospecto puede perderse, no solo en lo que gana.

El error habitual

Abusar hasta lo falso. Una falsa urgencia (« oferta limitada » permanente) merma la confianza en cuanto el prospecto la detecta. La escasez debe ser real.

En la práctica

Un precio tachado de 199 € antes del precio real de 99 € hace que 99 € parezca barato, porque 199 € se convirtió en tu ancla. Sin el ancla, 99 € podría haber parecido caro.

Por qué importa

El anclaje estructura una página de precios, un presupuesto, una negociación. Mostrar la oferta premium primero ancla alto y hace que la oferta estándar parezca razonable.

El error habitual

Anclar con una cifra poco creíble. Un « antes 2.000 € » claramente exagerado anula el efecto y merma la confianza. El ancla debe seguir siendo plausible.

En la práctica

« 12.000 clientes », las valoraciones con estrellas, los logos de marcas conocidas, « 8 personas están viendo este producto »: señales que dicen « otros confiaron, tú también puedes ». El cerebro toma un atajo en vez de evaluar solo.

Por qué importa

Una de las palancas de conversión más potentes en una página. Bien situada, junto al botón de acción, la prueba social elimina el último freno.

El error habitual

Usar una prueba genérica o no verificable. Un testimonio sin nombre ni rostro suena falso. Cuanto más específico (« +34 % de leads en 3 meses, Marie, CEO »), más creíble.

En la práctica

Google lo define como un programa o un sistema que entrena un modelo a partir de datos, para hacer predicciones útiles sobre datos nuevos. Donde un desarrollador programa una función a mano, un modelo aprende sus parámetros durante el entrenamiento. No programas « si el usuario tiene 25-34 años, puja más »: le enseñas al algoritmo miles de conversiones pasadas, y deduce solo qué perfiles convierten, a menudo combinaciones que un humano no habría adivinado.

Por qué importa

Es lo que mueve el Smart Bidding: según Google, sus algoritmos se entrenan con datos a gran escala para predecir el efecto de cada importe de puja en tus conversiones. También crea las audiencias predictivas de GA4, siempre que al menos 1000 usuarios recurrentes hayan cumplido la condición buscada y otros 1000 no. Cuanto más limpios son los datos que recibe, mejor aguantan sus predicciones, de ahí la recomendación de Google de juzgar el Smart Bidding con al menos 30 conversiones.

El error habitual

Tomarlo por una caja mágica autónoma. Un modelo refleja sus datos: sesgados o mal etiquetados, producen decisiones sesgadas. Y necesita volumen: un presupuesto repartido entre dos campañas, 4 € en una y 15 € en la otra, no deja a ninguna suficientes conversiones para aprender. El trabajo humano se desplaza hacia la calidad y la concentración de los datos.

En la práctica

Entrenado con miles de millones de textos, aprende las regularidades del lenguaje. Escribes un prompt, genera la continuación más probable, palabra tras palabra. De esta mecánica surgen resumen, traducción, redacción, código.

Por qué importa

Para un marketero: redacción de anuncios a escala, análisis de verbatims de clientes, clasificación de search terms, brainstorming de ángulos. Una palanca de productividad, con tu criterio al mando.

El error habitual

Tomar sus respuestas al pie de la letra. Un LLM puede inventar una cifra o una fuente con total aplomo. Todo dato importante se verifica en la fuente.

En la práctica

El algoritmo muestra, observa quién convierte, ajusta, vuelve a mostrar mejor, vuelve a observar. Cada conversión reportada alimenta el bucle. Tracking roto o conversiones falsas, y el bucle aprende el patrón equivocado.

Por qué importa

Por eso un tracking fiable es una ventaja competitiva directa: un competidor con mejores datos entrena un mejor algoritmo, y la brecha se ensancha sola con el tiempo.

El error habitual

Cambiar de estrategia cada tres días. Cada reinicio relanza la fase de aprendizaje e interrumpe el bucle. La paciencia forma parte del método.

En la práctica

Cinco grupos, siempre en el mismo orden: los innovadores (2,5 %), los adoptadores tempranos (13,5 %), la mayoría temprana (34 %), la mayoría tardía (34 %) y los rezagados (16 %). Para situar un tema, escucha la palabra que usa la gente. Cuando la palabra era « Large Language Model », solo hablaban de ello los innovadores. Luego pasó a ser « IA generativa », luego « la IA », y hoy « preguntar a la IA »: el tema ya está en la mayoría.

Por qué importa

En publicidad, un espacio nuevo tiene pocos anunciantes, así que el coste de entrada suele ser bajo. Sube a medida que llega la mayoría. Saber en qué punto de la curva está un canal te ayuda a elegir el momento de probarlo, con un presupuesto de prueba y una medición limpia.

El error habitual

Esperar a que el tema esté en todas partes para empezar: llegas entonces con la mayoría, cuando entrar ya cuesta más. El error contrario también existe: lanzarse a cada novedad sin presupuesto de prueba ni criterio para pararla.

En la práctica

La API para anunciantes de OpenAI gestiona las campañas, los grupos de anuncios, los anuncios, los feeds de productos, el seguimiento de conversiones y los informes. En cada grupo de anuncios describes con frases los productos, los usos o las necesidades que cubre tu oferta: son los context hints, hasta 2000 por grupo. OpenAI precisa que no son palabras clave de concordancia exacta, y que no sustituyen la segmentación geográfica, por plataforma ni por audiencias. El título del anuncio cabe en 50 caracteres, el cuerpo en 100.

Por qué importa

Es un nuevo emplazamiento donde la intención se expresa en conversación. Los context hints aportan contexto en lugar de fijar una lista de búsquedas: describes la situación de tu cliente, y esa información completa lo que ya dicen tu anuncio y tu página. La segmentación por plataforma te deja elegir en qué superficies de ChatGPT puede mostrarse la campaña.

El error habitual

Copiar un anuncio de Search o de Meta, y creer que el píxel basta. Con 150 caracteres en total y otro lector, el anuncio se reescribe desde cero. En la medición, una conversión llega porque el evento lleva el identificador oppref del clic, y OpenAI precisa que su API de conversiones no lo captura sola. Para pujar por conversiones, la campaña debe estar vinculada a exactamente un evento de conversión estándar activo: los eventos personalizados no sirven para la optimización.

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Théo Maupilé

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